
México,- Actualmente, uno de cada cinco trabajadores mexicanos vive y trabaja en Estados Unidos, donde sufre ataques racistas, detenciones arbitrarias y redadas ilegales, reveló James D. Cockcroft, historiador y analista estadounidense. Al igual que hace 100 años los inmigrantes son objeto de xenofobia, una situación que dio origen al magonismo, corriente que en las últimas décadas ha resurgido en diversas partes del mundo.
Cockcroft dijo lo anterior al participar en el Coloquio Internacional Migración y Revolución que se lleva a cabo esta semana en la Dirección de Estudios Históricos (DEH), y del cual da cuenta en un comunicado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Dicho foro académico es organizado por el INAH y en él se dan cita 15 especialistas de Estados Unidos, Canadá, Francia, Italia y México, para hacer una revisión de los procesos migratorios y la Revolución Mexicana, Cockkcroft, quien es profesor de la Universidad Estatal de Nueva York, señaló que la unidad es la palabra clave que diferencía la situación de los inmigrantes de hoy a los de 1910, "infelizmente ahora hay más división, pero está habiendo señales de más unión a diferentes escalas".
"Las más grandes federaciones de sindicatos de otras naciones como el AFL-CIO, de Estados Unidos, y el CLC, de Canadá; apoyan a los obreros mexicanos, incluso a los inmigrantes mexicanos del norte. Existe, además, el Tribunal Internacional de la Libertad Sindical compuesto por prominentes individuos de la sociedad civil que han creado un espacio para los testimonios de muchos trabajadores mexicanos que sufren violación de sus derechos fundamentales".
El escritor estadounidense reiteró que el maltrato a los connacionales y demás inmigrantes no es nuevo, hace 100 años también sufrían de racismo y xenofobia, razón por la cual el movimiento magonista enfocó su lucha contra el exterminio del maltrato y la liberación de la humanidad.
"Los magonistas conocían bien del maltrato a los migrantes mexicanos en Estados Unidos, en parte porque ellos mismos lo sufrían", expresó, al dictar la conferencia magistral 'Centenario: precursores ayer y hoy'. Agregó que "en su propaganda hicieron referencias frecuentes al racismo y la sobreexplotación de mexicanos. Además, lograron la unificación de inmigrantes de Europa, Asia y América Latina en luchas obreras, a pesar de los diferentes idiomas".
De esta manera, lucharon por una jornada laboral de ocho horas en la tradición de los mártires de Chicago de 1886, en cuyo honor fue fundado el 1 de mayo como Día Internacional de los Trabajadores.
En la actualidad, dijo, se puede aprender mucho de los magonistas, en relación con la organización de los inmigrantes, desempleados, pauperizados y sobreexplotados. El internacionalismo de los magonistas fue ejemplar, indicó, porque en la historia de la humanidad fueron los primeros en pronunciar la necesidad de una revolución mundial y comenzar a implementarlo a través de sus luchas en México y Estados Unidos. Incluso en el artículo 49 del programa del Partido Liberal Mexicano, que Ricardo Flores Magón encabezó, establecieron crear lazos de unión con los países latinoamericanos.
"Los magonistas siempre pensaron más allá de México porque fueron luchadores de la emancipación humana", indicó. Cockcroft destacó que en los últimos decenios han resurgido las ideas magonistas y anarquistas en muchas partes del mundo.
Ello se debió "como reacción a las leyes antimigrantes que se 'cocinan' en Estados Unidos, las cuales muestran un repudio notorio por este sector, la unión entre los inmigrantes de muchas nacionalidades ha crecido, lo cual es favorable para las revoluciones sociales", concluyó.
Por su parte, el historiador mexicano (sonorense) Alfonso Torúa Cienfuegos, señaló que el gran conglomerado de inmigrantes de diversos países latinoamericanos, europeos y asiáticos que llegaron al sitio minero de Cananea, fue determinante para que estallara la huelga en 1906.
"Fue un factor decisivo porque con sus diferentes ideologías y culturas conformaron la idea de luchar por la libertad de la humanidad", indicó en su ponencia 'Trabajadores migrantes en Cananea, durante los albores del siglo XX'.
La gente no emigra sola, dijo, junto con ella se lleva su cultura, su experiencia de vida y sus anhelos, entre otros aspectos, que en el caso de Cananea, al mezclarse con el pensamiento extranjero, se dio forma a la ideología que sustentó la huelga más grande registrada en el ámbito de la minería.
El especialista en este movimiento prerrevolucionario, comentó que su investigación la hizo a partir del estudio de las memorias del doctor Carol Butzhagen, resguardadas en el Archivo del Hospital del Ronquillo, donde se atendió a los mineros de Cananea.
"Con la llegada de franceses, ingleses, suizos, alemanes, españoles, japoneses, chinos, estadounidenses y por supuesto mexicanos de diversos estados, arribaron ideas muy novedosas que influyeron en la formación ideológica de los obreros de Cananea".
A esto se sumaron los magonistas que llegaron a este sitio minero y desarrollaron una gran labor de propaganda, distribuyendo varios periódicos de oposición que circulaban en algunas comunidades del sur de Estados Unidos y norte de México como: 'Regeneración', 'Mercurio' y 'El colmillo público', entre otros.
Al respecto, la historiadora de la UNAM, Jane-Dale Lloyd detalló que la propaganda de las ideas libertarias de los magonistas se dio a través de la convivencia familiar y privada para no levantar sospechas. "Se distribuían pequeños panfletos magonistas a través de las máquinas de coser que se comerciaban en el norte del país" En la tubería de los aparatos se introducían estos papeles.
"También se hacía propaganda entre la propia familia y los amigos, sin embargo, esto a veces les costó la persecución porque entre los amigos luego estaban infiltrados espías del gobierno porfirista", concluyó la especialista en Historia Social Latinoamericana.











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