
¿Estas preparado para la jubilación? Esta pregunta no es solo para personas que pasen de los 60 años.
La verdad es que si tienes 20 o 30 años también es válida porque la realidad es que mientras mayor sea el tiempo de preparación y de ahorro, mejor.
Por ejemplo, si estas en la tercera década de tu vida y no sabes que está pasando con tus ahorros de jubilación y no estás ahorrando nada, quiere decir que las cosas no van bien.
Cuando estamos jóvenes por lo menos debemos tener dos cosas bajo control: que se estén haciendo nuestros aportes al sistema público del Seguro Social (lo que te descuentan de tu cheque de salario) y que cada mes estemos ahorrando en una cuenta nuestra al menos el 10% de nuestros ingresos. En una cuenta de retiro o aprovechando el plan 401(k) si la empresa donde trabajas lo ofrece.
Si tienes acceso a un 401(k), no dudes en aprovecharlo porque de lo contrario estarías perdiendo el aporte adicional que hace la empresa donde trabajas.
¿Y cuánto necesitas para jubilarte? La respuesta depende de cada persona pero usa la siguiente lógica:
¿Si te jubilas hoy cuánto dinero mensual necesitas? Vamos a suponer que solo necesitas $2,000 al mes, el equivalente a $24,000 al año.
Luego pregúntate esto: ¿Qué cantidad de dinero necesito en el banco que me produzca $24,000 al año?
La respuesta depende mucho de la rentabilidad de tu dinero. Pero un certificado de deposito actualmente genera intereses de 2% al año. Con 1 millón lograrías intereses de $20,000, y te quedarías corto.
Pero es posible que logres inversiones que te generen una mejor rentabilidad de al menos 4% y con 1 millón obtendrías unos $40,000 por año.
En ese caso estarías bien. Pero primero tienes que planear cómo ahorrar al menos 1 millón en el momento de tu jubilación. No es imposible, pero requiere de un gran esfuerzo de ahorro.
Por otro lado, no olvides que tendrás acceso a una jubilación del Seguro Social.
En este sitio de internet del Seguro Social puedes calcular cuánto será tu jubilación con base en tus ingresos actuales. Esta jubilación disminuye la necesidad de ahorrar una fortuna.
Pero no programes tu vida para jubilarte solo con el seguro social. Lo más seguro es que ese dinero no sea suficiente.











Pero hay que observar las reglas: