"Sin cerrar los ojos ni los oídos a las legítimas demandas sociales históricamente postergadas, he visto también avanzar a mi país gracias al abnegado trabajo de mis compatriotas", dijo Lugo en un comunicado al país con motivo de cumplir el tercero de los cinco años de gobierno, transmitido en directo desde la sureña ciudad de Encarnación por la estatal radio Nacional.
Agregó que "los que cultivan un cuarto de hectárea de maíz como los que siembran centenares de hectáreas de soja, como a los que venden remedios yuyos refrescantes (hierbas medicinales) y los industriales, a todos mi sincera gratitud".
Paraguay es el tercer productor de soja en Sudamérica luego de Brasil y Argentina.
Hasta junio pasado, cuando entró en vigencia una pausa obligatoria en el cultivo de soja de tres meses para combatir la plaga conocida como roya asiática, se cosecharon 8 millones de toneladas sobre una superficie de 2,8 millones de hectáreas.
El agradecimiento de Lugo buscaría calmar a la patronal Unión de Gremios de la Producción (UGP) que rechazó con vehemencia la intención de gravar la exportación de granos al natural, no sólo de la soja sino de maíz, sésamo y girasol.
Lugo recordó que en diciembre de 2010 se registró el pico histórico de un crecimiento económico de 14,5% del PIB "venciendo a la maquinaria pesada del pesimismo; respondimos con realidades al triste espectáculo del desaliento".
No obstante, admitió que el actual "proceso de cambio no ha sido el que soñamos".
Destacó por otra parte, que al asumir el mando inició la asistencia a 14.000 familias pobres con la entrega mensual del equivalente en guaraníes a unos 70 dólares "y ahora aumentó a 120.000 las familias pobres atendidas por los programas sociales".
El referido plan de subsidio a la pobreza fue calificado como la creación de "un ejército de mendigos", según el diputado Carlos Soler del opositor partido Patria Querida.











Pero hay que observar las reglas: