
Luvaldina Féliz se levantó el 11 de septiembre de 2001, desayunó con su esposo y se dirigió a la Escuela Pública 11, cerca de su apartamento de El Bronx, a cumplir su tarea como voluntaria.
Ese día prometía que iba a ser diferente, por eso fue más temprano. Féliz pensó que se uniría a otros miles de neoyorquinos para hacer historia: elegir al que luego se convertiría en el primer alcalde hispano de la ciudad de Nueva York.
Pero eso nunca pasó.
Los atentados terroristas contra el World Trade Center ocurrieron en plenas elecciones primarias para escoger al candidato demócrata a la Alcaldía, y la lucha se centraba entre el candidato Mark Green y el hispano Fernando Ferrer, entonces presidente de El Bronx.
Los atentados alteraron el rumbo de esa campaña y también el destino de la ciudad; contribuyeron a aupar a la alcaldía a un multimillonario sin experiencia política, Michael Bloomberg, que acabaría gobernando la ciudad durante los próximos 10 años.
"Después del 9/11 cambió todo, no sólo en la política de Nueva York sino a nivel de la nación. Yo creo que iba a ganar ese día, pero pospusieron la elección y tuvimos 16 días para llevar a cabo otra campaña, con temas totalmente diferentes", recordó Fernando Ferrer.

Esta historia forma parte de una serie especial de El Diario/La Prensa que puedes visitar aquí
Eventualmente, el entonces Defensor del Pueblo, Mark Green, le ganó las primarias, y era el favorito para ganar la alcaldía contra Michael Bloomberg, el candidato por el Partido Republicano, pero una sucesión de errores y decisiones desafortunadas le costó la elección.
Según algunos analistas, el error más costoso ocurrió cuando en los días previos a las primarias demócratas contra Ferrer, unos seguidores suyos distribuyeron un volante con una caricatura de Ferrer y del activista por los derechos civiles Al Sharpton que muchos consideraron racista (el dibujo mostraba a Ferrer besando al trasero de Sharpton).
Pese a que Green negó haber desempeñado algún papel en la distribución de la caricatura, el escándalo le costó el respaldo de las comunidades afroamericana y latina. Sharpton apoyó públicamente a Bloomberg.
Green logró distanciarse de su base demócrata aún más cuando en los días posteriores al 9/11 respaldó el plan del entonces alcalde Rudy Giuliani de querer extender su mandato por tres meses.
De acuerdo con Ferrer, tampoco ayudó que después del 9/11 los temas de la campaña cambiaron completamente: de vivienda asequible o cuidado de salud se pasó a hablar de seguridad nacional.
"Había mucho temor en esos días y creo que eso influyó en las votaciones. [Los puntos centrales de] la agenda local y nacional eran la seguridad nacional y la guerra contra el terrorismo. Son temas importantes, pero también lo son la pobreza, la educación pública, los empleos y la salud, que son los cimientos de una ciudad", dijo.
Ferrer, quien fue presidente de El Bronx durante 14 años (1987-2001) y el candidato demócrata a la Alcaldía en 2005, es en la actualidad co-presidente de la empresa de comunicaciones Fleishman-Hillard Government Relations. También es miembro de la Junta de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA).
Aunque sale al ruedo político a respaldar a candidatos latinos, dijo que ya él se retiró de la política. Sin embargo, opina que hay otros hispanos que podrían llegar a la Alcaldía, como Rubén Díaz hijo y los senadores estatales José Peralta, José M. Serrano y Adriano Espaillat.

Errores de Green
Aunque confesó haber cometido errores durante la campaña de 2001, para Mark Green perder las elecciones contra Bloomberg no se debió a una caricatura sino a varios factores, como "el dinero".
"Uno comete errores en una campaña política, pero esos errores de táctica política son enanos en comparación con el panorama general", dijo Green.
"Los dos factores que tuvieron un tremendo impacto en las elecciones fueron los históricos atentados el día de las primarias, que afectaron la sicología general y la política, y segundo, el mayor dinero gastado por un candidato en una elección en la historia de la ciudad", indicó.
Green dijo que Bloomberg gastó $74 millones en las elecciones de la ciudad, que es más dinero por votante que lo que invierte un candidato en elecciones presidenciales en la nación.
"Yo me esforcé, pero perdí por dos puntos porcentuales de Bloomberg, quien ahora sabemos que está muy capacitado", dijo Green. "A él lo apoyaban, además, el gobernador Pataki, el alcalde Giuliani, y el reverendo Al Sharpton", señaló.
Green reveló que nunca ha hablado a nivel personal acerca del 9/11, porque hablar sobre cómo afectó a su familia o a una campaña política "suena pequeño" con relación a todo lo que ocurrió tras los atentados.
"[Los atentados] cambiaron el mundo, continuaron la guerra contra el terrorismo al más alto nivel, personas murieron, y resultaron afectadas nuestra seguridad, nuestros derechos civiles y las leyes", dijo.
Green opina al igual que Ferrer que el 9/11 cambió el discurso local y nacional.
"El 9/11 cambió los temas de los cuales solíamos hablar: educación, empleo, medio ambiente, vivienda... Habíamos sido atacados por enemigos extranjeros y las preguntas ahora eran: ¿Cómo va a responder la ciudad de Nueva York?, ¿Cómo nos vamos a recuperar?", recordó.
Hoy Green está retirado de la política activa. Se dedica a escribir y presenta el programa de radio nacional Both Sides Now, con Arianna Huffington y Mary Matalin.
Por otro lado, Carlos Vargas-Ramos, investigador del Centro de Estudios Puertorriqueños de Nueva York, aseguró que el 9/11 influyó también en la elección de Bloomberg como alcalde.
"Del tema de que la bonanza de los años 90 no se había repartido de forma equitativa en la ciudad, se pasó a hablar de seguridad nacional, por un lado, y de quien tenía las destrezas para reconstruir y proteger la ciudad, y no se veía que un demócrata, fuera Ferrer u otro, pudiera hacerlo", dijo Vargas-Ramos. "Y ahí aparece Bloomberg, un director de empresa que tenía estas destrezas, y eso fue lo que le dio la ventaja y lo llevó a la Alcaldía", agregó.
El experto en política latina, Luis Miranda, de MirRam Group, quien asesoró a Ferrer en el 2001, dijo que de no haber ocurrido el atentado el 11 de septiembre, "Fernando Ferrer se hubiese convertido en el primer alcalde hispano de Nueva York".
Agregó que Ferrer contaba con respaldos importantes, como el de Sharpton y del congresista Charles Rangel, y que ello daba a su campaña impulso. "El lema de la campaña era 'El otro Nueva York', y el otro Nueva York eran todos: los que no eran ricos, la comunidad latina, la afroamericana, la clase trabajadora".











Pero hay que observar las reglas: