
FRESNO.- Pocas veces coinciden activistas y empresarios, pero el pasado domingo 16 de octubre ambos sectores aplaudieron la decision del gobernador del estado, Jerry Brown, de aprobar la propuesta de ley AB1236 que prohibirá a ciudades y condados del estado implementar el sistema conocido como E-Verify.
Por medio de este sistema, un empleador puede introducir en un aparato similar al usado para pagar con tarjetas de crédito, el número de seguro social de uno de sus trabajadores o solicitante de empleo para saber si está autorizado a trabajar en el país. En otras palabras, saber si tiene residencia legal en Estados Unidos.
La propuesta de ley fue presentada a la Asamblea estatal por Paul Fong (Demócrata, Cupertino).
Por medio de esta ley, los gobiernos locales no podrán impulsar en sus áreas este sistema que "erróneamente descalificó a residentes legales como indocumentados, impidiéndoles obtener trabajos", explicó en un comunicado el asambleista Fong.
Esta nueva ley es vista como una derrota para grupos anti inmigrantes quienes presionaban a ciudades y condados para hacer obligatorio el sistema E-Verify. Este es el caso de Conservative Activists, una organización con sede en el Valle Imperial (área ubicada al sureste de Los Angeles que limita al sur con México) y que había obtenido algunos éxitos en ciudades como Norco y Murrieta, pertenecientes al condado de Riverside.
Actualmente esta organización quiere registrar una iniciatica para ser sometida al electorado californiano en 2012 para limitar los derechos de los indocumentados. Ya lo había intentado sin suerte en 2009.
En general, muy pocas localidades de California implementaron el uso del E-Verify, que no es obligatorio sino voluntario.
La propuesta de Fong recibió apoyo de sectores patronales como la Cámara de Comercio y la Federación de Granjeros de California. Estos últimos reconocen que la agricultura es una industria en la cual un alto porcentaje de sus trabajadores carece de permisos de trabajo, por lo tanto no aceptan ni las deportaciones masivas de jornaleros ni la implementación de E-Verify. En repetidas ocasiones han manifestado que buscan del gobierno federal la aplicación de un programa de trabajadores temporales.
"El uso estricto del sistema E-Verify es parte de la estrategia de la administración Obama de las 'redadas silenciosas' por medio de las cuales miles de trabajadores pierden sus empleos y se cree que entonces buscarán regresarse a sus países de origen", explicó el periodista y analista David Bacon, de Berkeley.
Y agrega que, de paso, este tipo de redadas llaman menos la atención. "En la época de Bush era lo contrario: redadas en los lugares de trabajo con agentes del orden armadas y uniformes de fajina".
En realidad, dice Bacon, este proyecto es parte del sistema económico que requiere mano de obra en exceso para bajar su costo y controlar a los sindicatos. "Muchos empresas que emplean trabajadores sindicalizados fueron objetos de este tipo de redadas silenciosas, loss afectados han sido concerjes, costureras y fundidores", dice Bacon.
Nuestro entrevistado compara esta situación con lo ocurrido en la década de los 50s, cuando Estados Unidos deportó a un millón de indocumentados mientras implementaba el Programa de Braceros.
"Nadie en este país es tan estúpido como para creer que se puede prescindir de estos trabajadores, pero se los quiere más baratos todavía", aclara Bacon. "El sistema de E-Verify se usa con este objetivo".
Las empresas no pueden negarse a cumplir con las decisiones del gobierno. "Si lo hacen, entonces de acuerdo a la reforma migratoria de 1986, se les puede multar por contratar indocumentados", aclara este destacado periodista, quien ha escrito libros y numeroos artículos sobre inmigración y México.
"Pero el gobierno premia a las empresas que cooperan y les perdona las multas, pero no perdona a los trabajadores", agrega Bacon.
De acuerdo al análisis de Bacon, varias propuestas de reforma migratoria, incluyendo la llamada "reforma comprensiva", no eran más que eso: implementar un programa de trabajadores temporales y permitir que cierto número de indocumentados recibar su residencia.
Actualmente existe un programa de trabajadores temporales conocido como H2A -con su variante llamada H2B. Es conocido el rechazo de los agricultures a este programa por considerarlo "complicado". Lo que más rechazan, en realidad, es que el programa contempla condiciones de trabajo -como alojamiento- que no quieren implementar. Según Bacon, hace una década solamente un agricultor de California usaba el programa H2A para traer jornaleros a sus campos. Hoy hay más de 22 que lo utilizan.
Y asegura que cuando la recesión se supere, más empresas agrícolas recurrirán a este programa a falta de una reforma migratoria que permita la entrada de trabajadores temporales de manera masiva.
Bacon insistió en que el sistema de eVerify y otros métodos similares para detectar trabajadores indocumentados, al igual que las deportaciones de "criminales" (aunque el gobierno reconoció que solo el 55 por ciento de los 400.000 deportados en los últimos 12 meses tenían antecedents delictivos) forman parte de la estrategia económica y laboral de reducir costos y reducir derechos laborales, condiciones constantemente buscadas por las empresas, al margen de sus generosas ganancias.
Pero Bacon asegura que prohibir a la ciudades y condados aplicar el sistema E-Verify no deja de ser positivo. "Los despidos y falta de oportunidades afectan a muchas familias de trabajadores".
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Eduardo Stanley. Nació en Rosario, Argentina. Después de graduarse de la Escuela de Bellas Artes (área de cinematografía), de la Universidad Nacional de La Plata, realizó un curso de postgrado en la Universidad de Bucarest, Rumania, sobre teoría de la comunicación. Durante tres años impartió clases de Lógica y Semiótica en la Universidad Autónoma de Sinaloa (Culiacán, Sinaloa), México. A mediados de los 80 se trasladó a Estados Unidos. Durante más de 25 años realizó trabajos de periodismo y documentación en el Valle Central de California, desempeñándose en diferentes medios de comunicación, principalmente en español. Actualmente es editor del semanario "El Sol", de Visalia, además de colaborar con publicaciones nacionales e internacionales.











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