
El pasado viernes 21 de octubre, hace ya dos semanas, tras muchos debates y análisis en el Congreso de Estados Unidos, se aprobó un tratado comercial - mejor conocido como TPC - con Colombia, Panamá y Corea del Sur; las voces de diversos sectores en el lugar tienen visiones encontradas sobre lo que representará en un corto plazo en las economías de las naciones latinas este acuerdo comercial.
Por ejemplo sectores de la microeconomía en Panamá y Colombia señalan que las inversiones en ese nivel disminuirán pues la globalización sumirá en la pobreza o absorberá a las pequeñas empresas y beneficiará a las macro.
Entre los sectores afectados están la industria, la agricultura, los servicios y la producción nacional en general, así como al sector obrero, sobre todo en Colombia, ya que la globalización ha desmostrado en acuerdos firmados con otras naciones, como México, que la mano de obra se torna más barata y la vez no es un factor para generar empleos, como claman aquellos que están a favor de los acuerdos comerciales bilaterales.
Este punto sólo basta recordar las declaraciones del senador demócrata de Ohio, Sherrod Brown en semanas pasadas, cuando cuestionó "¿dónde están los trabajos?, al referirse a las promesas que se hicieron en el pasado respecto a los TLC firmados con otros países que no resultaron en la creación de fuentes laborales.
Las ventajas.
El acuerdo con Panamá eliminará 88 por ciento de los aranceles panameños a las exportaciones estadunidenses al país, incluyó concesiones panameñas contra los paraísos fiscales, además de reformas laborales.
Con Colombia la situación es un tanto distinta y polémica.Éste fue aprobado después que la administración Obama logró remontar la oposición de los demócratas, molestos por la impunidad en el asesinato de líderes sindicales en el país sudamericano y podría atraer problemas que los Estados Unidos quiere erradicar, como el narcotráfico.
Este acuerdo, suscrito originalmente en noviembre de 2006, abre para Colombia el mercado más grande del mundo en bienes y servicios. Además, la legislación incluyó la renovación de la Ley de Preferencias Comerciales Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA) que da preferencias adicionales y que había expirado en febrero de este año.
Sectores beneficiados.
Estados Unidos busca con los TLC con Colombia, Panamá y Corea del Sur aumentar en 13 mil millones de dólares las exportaciones industriales, de la agricultura, mediante negociaciones justas que beneficien a las macro y micro empresas y el turismo, entre otros.
Para los ministros de la región de América Central las inversiones beneficiarán al sector turismo el cuál crecerá a 12.5 millones de visitantes en 2012, debido a un mayor mercadeo.
Vídeo con el Secretario de Estado Adjunto para Economia, Energía y Negocios (Assistant Secretary of State for Economic, Energy, & Business Affairs), José Fernández, hablando de los beneficios que se darán gracias a la aprobación del TPC con Panamá, Colombia y Surcorea, así como de aspectos relevantes sobre las relaciones económicas con diversos países de América Latina en general:
Desventajas y Opositores.
La historia nos ha enseñado que hay más desventajas para los países latinos que beneficios en estos tratados. Por ejemplo, el pasado lunes 24 de octubre, el presidente de la Unión Nacional de Avicultores (UNA), Jaime Crivelli, dijo que hasta el día de hoy los avicultores mexicanos no pueden exportar ningún pollo ni sus partes hacia la Unión Americana, en virtud de las barreras que ese país ha impuesto a la entrada de pollo mexicano bajo el argumento de problemas de tipo sanitario, restricciones que afectan se cumpla a toda cabalidad el TLCAN. Y eso que citamos sólo a un sector comercial.
Otros desacuerdos se dieron el pasado 4 de octubre, trabajadores y líderes gremiales cabildearon ante el Congreso de Estados Unidos contra los tratados de libre comercio (TLC) con Colombia, Panamá y Corea del Sur que el presidente Barack Obama envió a los legisladores para su ratificación.
El presidente de la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aerospaciales (IAM), Tom Buffenbarger, sostuvo frente al Capitolio que los tres pactos comerciales fallan en incluir las adecuadas protecciones laborales y de derechos humanos. Lo acompañaron el presidente del Sindicato de los Trabajadores Metalúrgicos (USW), Leo Gerard; el senador demócrata de Ohio, Sherrod Brown, y los representantes demócratas Jan Schakowsky y Mike Michaud.
El TLC con Colombia "tiene dos mil 900 razones por las que el Congreso debe oponerse", según el dirigente gremial.
Buffenbarger hizo referencia a los sindicalistas asesinados en los pasados 25 años en Colombia, que incluyen 51 en 2010, 22 en 2011 y 15 después de que el gobierno colombiano firmó un plan para reducir esos crímenes.
Varios trabajadores portaron letreros con leyendas como "Falsas promesas, malos tratados comerciales, significan más trabajos perdidos", "No exporten nuestros empleos", "Protejamos los trabajos y rechacemos los malos acuerdos" y "Levántate y lucha".
Gerard cuestionó que en Panamá continúa la necesidad de controlar el lavado de dinero y que los propios sindicatos colombianos rechazan el TLC con su país por preocupaciones debido a la falta de protecciones a los derechos humanos.
En pocas palabras, hay temor en los países latinoamericanos a una explotación y violación de los derechos humanos de los trabajadores, a la explotación excesiva de los recursos naturales de los países en el tratado y de la desaparición de pequeñas empresas o empresas locales ya consolidadas que se verán obligadas a competir, considero, desventajosamente con grandes empresas internacionales.
Los rechazos en Colombia.
Además de microempresarios de Colombia, sectores obreros en el país se encuentran contra este tratado al cual tachan de 'un retroceso' en la soberanía económica y comercial.
Para la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Colombia, en declaraciones a la agencia de noticias mexicana Notimex, el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, es ir un paso atrás. Su presidente, Tarcisio Mora, sostuvo que desde el inicio de las negociaciones del TLC con Estados Unidos la organización obrera planteó que perjudicaba a la industria, a la agricultura, los servicios y la producción nacional en general.
Para el dirigente sindical, "la asimetría entre las dos economías pone en absoluta desventaja a Colombia, que será inundada de productos, mercancías, capitales y firmas de servicios de origen norteamericano en detrimento del empleo y la producción nacional". En este punto, Estados Unidos se respalda al establecer en el acuerdo que es necesario trabajar muy estrechamente con el gobierno colombiano para instrumentar también los cambios necesarios sobre el acuerdo sin afectar los intereses de trabajadores y agrupaciones en general.
En tanto, en declaraciones a Notimex, el asesor de Asuntos Hemisféricos del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Dan Restrepo, expresó su confianza en que Colombia cumpla con un plan de acción sobre derechos laborales bajo el Tratado de Libre Comercio.
"Estamos seguros de que el compromiso que se anunció en abril pasado sigue en vigor", dijo Restrepo a la prensa sobre el plan impulsado por el presidente Barack Obama y su colega colombiano Juan Manuel Santos para desbloquear el TLC y responder a preocupaciones sobre asesinatos de dirigentes gremiales.
El peligro con Corea del Sur y las economías asiáticas.
El gobierno de Japón expresó el pasado 13 de octubre, su preocupación de que sus relaciones comerciales con Estados Unidos disminuyan a raíz del Tratado de Libre Comercio (TLC) de Washington con Seúl.
"Tenemos que mirar con mucho cuidado" el impacto del TLC entre Estados Unidos y Corea del Sur, en especial en rubros como el sector automotriz y fabricación de productos electrónicos, señaló el secretario del gabinete Osamu Fujimura.
el vocero gubernamental afirmó que ahora Japón debe también buscar y ampliar sus miras comerciales con otros países ante el temor de los exportadores locales sobre el impacto negativo que podría producir el TLC entre Washington y Seúl.
Como Japón carece de TLC con Estados Unidos, ahora el gobierno japonés debe buscar asociaciones económicas con otros países en la zona asiática y fuera de ella", precisó Fujimura.
De acuerdo con una estimación del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de la nación asiática, las exportaciones automotrices a Estados Unidos así como de electrónica y maquinaria caerán 1.5 mil de yenes para 2020, tras el avance de Corea del Sur en ese mercado.
La historia de este acuerdo comercial con Panama.
El pasado viernes, el presidente Barack Obama llamó a Martinelli para anunciarle la firma del acuerdo "al tiempo que le manifestó su complacencia por contar con este tratado, ya que Panamá es un aliado importante para Estados Unidos en la parte comercial y en la seguridad".
El mandatario panameño, por su parte, expresó su confianza en que el convenio comercial beneficie a ambos países.
En medios locales, el optimismo no es el mismo, por ejemplo, en una nota publicada el pasado miércoles 19 de octubre, el diario Panamerica.com.pa publicó un artículo que señalaba que el Estado dejaría de percibir mas de $150 millones por el TPC con EE.UU.
Tras cuatro años de espera para Panamá y después de que el Legislativo lo aprobara desde 2007, el pasado viernes 21 de octubre se aprobó el acuerdo que se congeló en ese entonces por la inconformidad de Estados Unidos ante la designación del diputado Pedro Miguel González –considerado prófugo por la justicia estadunidense- como presidente de la Asamblea Nacional (congreso unicameral) en septiembre de 2007.
Al finalizar el periodo de González -cargo que ocupó por un año-, Estados Unidos siguió sin ratificar el acuerdo, aunque solicitó negociaciones paralelas en temas fiscales y laborales.
Estados Unidos es el principal socio comercial de Panamá, con exportaciones dirigidas a la nación del norte por 211 millones de dólares e importaciones del orden de los dos mil 518 millones de dólares en 2010.

¿Qué pasará?











Pero hay que observar las reglas: