
PHOENIX.- El presidente del Senado de Arizona, Russell Pearce, reconoció su derrota en una elección revocatoria que adjudicó a los detractores de su lucha contra la inmigración ilegal, pero dijo que no lamenta la dirección que tomó y que sólo planea revaluarla.
Muchos consideraron la elección para revocar el mandato de Pearce, sin precedentes en Arizona, como un referendo sobre la posición intransigente del legislador frente a la inmigración ilegal.
"La legislatura sigue siendo extremadamente conservadora, pero en cuanto a hacer de la inmigración ilegal su principal prioridad, esto debe considerarse un furibundo disparo de advertencia", dijo el analista político Chris Herstam, cabildero republicano y ex legislador.
Luego de que fueron escrutados miles de sufragios provenientes de los 16 distritos, el directivo escolar Jerry Lewis tenía el 53% de los votos, contra 45% para Pearce. Quedaban votos por contar en los próximos días, pero Pearce estaba resignado a su derrota.
El resultado en las urnas fue inesperado para el legislador, quien se proyectó al plano nacional como uno de los enemigos más intransigentes de la inmigración ilegal, al auspiciar la ley de Arizona de 2010, conocida como SB1070.
"No parece que los números me favorezcan y lo acepto", dijo Pearce el martes por la noche, flanqueado por aliados republicanos en el poder legislativo, además del polémico alguacil del condado de Maricopa Joe Arpaio y otros partidarios.
"Tengo la intención de pasar un rato con mi Dios, mi esposa, mi familia y volver a evaluar a dónde tenemos que ir", dijo Pearce.
Sin embargo, agregó, "quiero dejar algo muy claro: si ser revocado es el precio a pagar por mantener estas promesas, entonces que así sea".
Pearce no dijo explícitamente que estaba concediendo, pero el portavoz de campaña Ed Phillips dijo más tarde que sí fue la intención del legislador. "Fue una concesión", afirmó.
El presidente del Senado de Arizona fue el autor de la ley de inmigración de 2010, que puso a Arizona en el centro de la atención nacional y que fue copiada por otros estados del país.
Algunos interpretaron el resultado de la elección revocatoria como un referéndum sobre las duras leyes de inmigración que Pearce defendió en los últimos años.
Los republicanos han dicho que una derrota de Pearce enviaría un mensaje a los legisladores republicanos de que deben adoptar un enfoque más moderado, para prevenir caer en una suerte similar.











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