
Panamá.- El ex dictador panameño Manuel Antonio Noriega (1983-1989), extraditado de Francia, quedó tras las rejas en la cárcel El Renacer luego de pasar casi 22 años en prisiones del extranjero.
El ex hombre fuerte panameño pisó una cárcel de su país por primera vez en calidad de reo en un amplio cordón policial, tras llegar a Panamá a bordo del vuelo 6345 de la aerolínea española Iberia, en una travesía de unas 16 horas desde la cárcel La Santé de París (Francia).
La nave fue llevada al área de carga del aeropuerto, donde Noriega subió a un carro distribuidor de comida aeroportuaria y luego a un helicóptero que lo trasladó a El Renacer, situada a orillas del Canal en medio de un bosque tropical, 30 kilómetros al norte de la terminal aérea.
En medio de amplias medidas de seguridad, tanto en el aeropuerto como en El Renacer, Noriega, primer ex gobernante panameño preso en su país, vestía un saco negro, anteojos, sombrero y una camisa blanca, aunque al llegar a la prisión se cubrió la cabeza con un abrigo café.
Los periodistas fueron engañados por la seguridad penitenciaria, debido a que primero llegó una caravana de manera sigilosa y fugaz, de la cual bajaron a una persona con la cabeza cubierta y la subieron a una silla de ruedas para conducirla a la sala de revisión.
Sin embargo, minutos después, cuando los periodistas estaban desprevenidos, llegó otro convoy escoltado por una patrulla, de la que descendió otra persona en una silla de ruedas y con la cabeza tapada, para ser trasladada al interior del penal, escoltada por el procurador general José Ayú Prado.
La ministra de Gobierno, Roxana Méndez, confirmó que Noriega pisó la cárcel en la segunda caravana, aunque horas después del histórico arribo nadie había visto la cara del ex gobernante, sin contar a quienes lo trasladaron desde Francia y los policías que lo custodiaron.
"Mi persona, junto con el procurador, podemos dar fe que Noriega está detenido. Por razones médicas no es posible mantenerle las manos esposadas, por temas de circulación", indicó Méndez al canal de televisión TVN-2.
"Payasos", "Dejen el circo", "Muestren a Tony", gritaron los airados periodistas que desde temprano esperaban en El Renacer para captar imágenes de quien gobernó Panamá de facto.
Con su llegada, Noriega, de 77 años de edad, puso fin a un exilio forzoso iniciado el 3 de enero de 1990, cuando se entregó a la justicia estadunidense después de la invasión lanzada por Washington el 20 de diciembre de 1989 para derrocar a quien gobernó de facto Panamá desde 1983.
A El Renacer, la caravana que condujo a Noriega llegó fugaz, sigilosa y sin sirenas prendidas hasta la segunda puerta de acceso al penal, donde fue bajado de un carro de doble tracción y luego subido a una silla de ruedas para pasar las respectivas revisiones, entre ellas una con escáner.
A las afueras de la cárcel, un grupo de víctimas de Noriega, entre ellos algunos de la llamada Masacre de Albrook de 1989, cuando fueron asesinados nueve militares, gritó consignas de justicia pero por la lejanía no fueron escuchados por el ex dictador.
"Exigimos justicia, cárcel para el asesino", gritaron los manifestantes para exigir que Noriega cumpla sus condenas de cárcel sin derecho a prisión domiciliaria como establece el código penal para los mayores de 70 años.
Francia decidió extraditar a Noriega a Panamá el 23 de noviembre pasado luego de cumplir una sentencia acortada de siete años de prisión por lavado de dinero, con el fin de que enfrente al menos tres condenas, de 20 años de cárcel cada una, por asesinato.
Antes de la llegada de Noriega a El Renacer, tres delegados de la Defensoría del Pueblo recorrieron la cárcel para verificar que disponga las condiciones adecuadas bajo la perspectiva de las garantías individuales.
En declaraciones a medios locales, el presidente panameño, Ricardo Martinelli, afirmó que "Noriega viene a pagar por el daño, horror y oprobio y atraco cometido al pueblo panameño".
"Va a ir a la cárcel como cualquier persona convicta", indicó Martinelli en respuesta a opositores que advierten privilegios en la cárcel para el ex hombre fuerte panameño.
Opositores descartaron celebrar concentraciones masivas de repudio aunque el dirigente antinorieguista Aurelio Barría dijo que la población haría sonar pitos y cacerolas y ondeando banderas blancas para exigir que Noriega pague todos sus crímenes en la cárcel sin derecho a prisión domiciliaria.
A su ingreso a El Renacer, Noriega luego de pasar las rutinarias revisiones, incluido su paso por un escáner y la filiación correspondiente, fue sometido a un examen médico para luego ser encarcelado en una celda individual "sin lujos", dijo a Notimex el secretario general del Ministerio de Gobierno, Abdel Almengor.
La celda es de cinco por cuatro metros, señaló el canciller Roberto Henríquez, mientras Almengor abundó que incluye una cama y mesa, "sin lujos", con un perímetro de seguridad establecido en los alrededores, con miras a salvaguardar la integridad física del singular reo.
El Director de Promoción de Derechos Humanos, Héctor López, luego de recorrer la celda, dijo que encontró que las condiciones de la celda, son propicias para un reo de la edad de Noriega, y quien en los últimos años ha padecido dos derrames cerebrales.
"Es un lugar pequeño pero tiene lo básico para que pueda estar, es un lugar cómodo, sin extravagancias", indicó López al afirmar que su oficina velará por el respeto a los derechos humanos de Noriega, quien en forma paradójica es acusado de violar esas garantías individuales durante su gobierno de facto.
El abogado de Noriega, Julio Berríos, llegó a la prisión pero denunció que no le dejaron ingresar por lo cual denunció que fue la primera violación a los derechos humanos de su cliente debido a que la Constitución establece la defensa legal a cualquier reo que llega extraditado.
"Mañana veré que puedo hacer porque esto es una violación a la Constitución", reiteró Berríos.
Luego de su derrocamiento por Estados Unidos, Noriega cumplió 17 años de cárcel en Estados Unidos hasta 2007 por lavado de dinero y narcotráfico y siete año de prisión en Francia por blanqueo de capitales.











Pero hay que observar las reglas: