
En los últimos días la crisis económica global se ha concentrado en lo que ocurre en Europa, un bloque económico que amenaza con desmoronarse y causar una debacle sin precedentes en toda la economía global.
La semana pasada los líderes de Europa, encabezados por Alemania y Francia llegaron a un acuerdo que pretendía ponerle algún tipo de control a la gran crisis de la zona Euro que amenaza con acabar con la unidad monetaria o que se acabe la moneda única, que es uno de los grandes pilares de ese bloque económico.
El Euro es el gran símbolo de la Europa moderna, pero a la vez es el principal dolor de cabeza de los europeos.
El problema de la moneda única
Sin embargo los mercados financieros no creen que el acuerdo de la semana pasada haya resuelto la profunda crisis de Europa.
¿Cómo entender lo que pasa en Europa y cómo nos afecta? El asunto más de fondo es sostener la moneda única.
El principal problema de Europa es que es un grupo muy diverso de países muy ricos y avanzados como Alemania o Francia y otros menos desarrollados como Grecia, España o Italia.
Para dar un ejemplo simple, sería como si un grupo de personas de diversos niveles económicos y educativos decidieran vivir bajo un mismo techo y compartirlo todo, hasta el dinero. Pero bajo ese mismo techo coexiste de todo, desde el más acaudalado hasta algunos muy pobres. Cada uno con formas de actuar y de ver el mundo muy diversas.
Lo de Europa es similar y podría decirse que peor. Uno de los grandes problemas es que con la existencia del Euro, los países dejaron de controlar sus monedas.
Y a la hora de administrar una economía resulta muy importante tener control sobre la moneda.
Casi todos los países tienen la posibilidad de controlar, por ejemplo, la cantidad de dinero circulante o prestarle mas o menos dinero a los bancos para estimular la economía o frenarla según sea el caso. También pueden devaluar su moneda para que los productos de un país sean menos costosos y exportar más.
Los países europeos que entran en el Euro perdieron esa posibilidad y justo ahora que enfrentan desempleo y crisis económica, estos países quisieran recuperar esa autonomía sobre sus monedas.
Pero no lo pueden hacer porque hacen parte de un bloque económico y esperan que a largo plazo esto sea mejor para sus pueblos.
Control del gasto
En el pacto de la semana pasada se acordaron nuevos niveles de austeridad fiscal que obligan a todos los países a ser muy estrictos en sus gastos. Pero muchos no creen que esto funcione.
Por ejemplo, países como España o Grecia necesitan gastar para estimular sus golpeadas economías y Alemania necesita que los otros socios gasten para mantener su nivel de exportaciones.
¿Y cómo nos afecta?. En este mundo globalizado Europa es un mercado muy importante para cualquier país del mundo. Si Europa sigue cayendo, será otro golpe más para los exportadores en Estados Unidos, en otras palabras, menos empleo y menos dinero en nuestros bolsillos.











Pero hay que observar las reglas: