
Por George Rodríguez. Corresponsal
San José, Costa Rica.- Los migrantes regularizados en Costa Rica constituyen siete por ciento de la población, al sumar unas 360 mil personas originarias de lugares como Nicaragua, Colombia y Estados Unidos, indicó la directora de Migración, Kathya Rodríguez.
La cifra asciende, si se suman los extranjeros no regularizados, a unos 600 mil, a quienes se añaden unos mil 500 refugiados, principalmente de Colombia.
En el marco del Día Internacional del Migrante, que se celebra este domingo, Rodríguez dijo que las cifras no son exactas, pues el flujo mayor de migrantes que llega a Costa Rica es de carácter laboral, y sus números son variables.
"Es importante retomar la participación de migrantes en Costa Rica, pues tenemos una tradición histórica de recepción de personas extranjeras que construyen nuestra sociedad", dijo la funcionaria, quien resaltó la necesidad de promover programas de integración.
"Los flujos migratorios, en los últimos años, se han mantenido estables y existen avances en el manejo de documentación, lo cual hace la migración mucho más segura y ordenada para las personas que documentan sus datos", informó.
Sin embargo, admitió que "todavía hay porcentajes importantes de trabajadores migrantes que no están debidamente asegurados" en la estatal Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Rodríguez resaltó la importancia de la composición de familias integradas por algún miembro nacido en el extranjero, pero con hijos nacidos en Costa Rica, para la integración de los inmigrantes.
En contraste, la funcionaria señaló que Costa Rica, por su ubicación geográfica, forma parte también de un cruce de rutas de la trata y del tráfico ilícito de migrantes, "un tema que tenemos particularmente en la mira" para combaritlo.
La Fundación Paniamor, que defiende los derechos de los niños, ubicó en 2007 unos 100 puntos ciegos en las fronteras terrestres costarricenses, con un flujo en el que 40 por ciento de quienes ingresaron eran menores, en promedio de 12 años, víctimas de trata.
La coordinadora del Proyecto Código de Conducta, de Paniamor, María Teresa Guillén, indicó que en su mayoría se trata de casos de explotación sexual, y sus principales destinos son polos de desarrollo turístico, en particular localidades costeras.
La trata de menores representa, a nivel centroamericano, 17 mil millones de dólares anuales, refirió la experta.
Otro flujo de migrantes es el de los refugiados, indicó la directora de Migración Rodríguez, quien precisó que en 2005 y 2006, el mayor contingente provino de Colombia, aunque también hay solicitantes de Cuba y Venezuela, así como de Somalia, Nigeria y Costa de Marfil.
"Son personas que usualmente, cuando son interceptadas, acuden a la figura del refugio", que son facultad de la Comisión de Visas Restringidas y Refugio, explicó.
Las pasadas dos décadas, este país aprobó alrededor de 10 mil solicitudes de refugio, aunque en la actualidad son cuatro mil 574 personas las que tienen estatus vigente de refugiado, indicó.
"Hay personas que han regresado a sus países, porque los peligros han cesado, y otras han optado por la nacionalización o por cambiar su estatus, en Costa Rica, por otro tipo de residencia", destacó.











Pero hay que observar las reglas: