
El oro ha sido una inversión de muy buenos resultados durante los últimos 8 años. Pero cuando una inversión es buena durante tanto tiempo se empiezan a despertar dudas porque en finanzas y economía la ley de la gravedad sí aplica y todo lo que sube caerá en algún momento.
Por ahora nadie ha dicho la última palabra y las inversiones sobre contratos a futuros de oro han sido muy buenas. En 2011, por ejemplo, el precio de la onza de oro subió 10%, un rendimiento muy superior al de las acciones de las principales empresas. Sin embargo, el metal precioso es muy volátil.
En agosto el precio de la onza llegó a $1.800 y esta semana cerró cerca de los $1.650, lo que representa una caída de más del 8% desde agosto.
Al leer lo que dicen expertos y analistas se puede concluir que mientras la economía siga en dificultades como las de hoy, el oro seguirá siendo una opción de inversión refugio para muchos inversionistas y, por ello, su precio se mantendrá al alza. Al mismo tiempo, algunos vaticinan que el 2012 no será un año de gran auge para el oro, sino de una cierta calma.
Es decir, el oro seguirá siendo una inversión refugio para proteger el capital de la incertidumbre y crisis global, pero dejará de ser una inversión especulativa que ofrezca rendimientos rápidos como en el pasado.
Si usted está interesado en comprar oro está claro que va a comprar caro y que el potencial de valorización adicional es limitado. Pero tal vez sea una buena alternativa para proteger sus ahorros.











Pero hay que observar las reglas: