
PHOENIX.- La decisión de la representante federal Gabrielle Giffords de renunciar al Congreso deja un espacio políticamente abierto en el competido distrito sureste de Arizona, donde los votantes habrán de elegir un reemplazo temporal y luego un representante permanente en rápida sucesión.
Mientras Giffords, seriamente lesionada en un tiroteo el año pasado, sale del ojo público esta semana para enfocarse en su rehabilitación y recuperación, su salida coloca a Tucson bajo los reflectores nacionales.
La demócrata que llevaba tres períodos en el puesto tenía fuerte apoyo para ser reelecta, por lo que su decisión de abandonar la vida política crea una oportunidad para que los republicanos ganen un escaño en la cámara baja.
Pero retener la curul de Giffords tiene un valor tanto sentimental como simbólico para los demócratas a medida se acercan las elecciones y la contienda por la presidencia se intensifica, en un estado republicano que la campaña de Obama tiene en la mira.
Bruce Ash, miembro del comité nacional republicano por Arizona, dijo que la elección especial que se avecina "será probablemente un referente para las elecciones generales en noviembre".
Giffords recibió un balazo en la cabeza mientras se reunía con votantes afuera de un supermercado en Tucson el 8 de enero de 2011.
Según una agenda impuesta por la ley de Arizona, la gobernadora republicana Jan Brewer programará las elecciones especiales -ambas, una primaria y una general- una vez que Giffords abandone el puesto y sea declarado vacante.
La elección primaria se realizaría en abril y la general en junio.
Pero apenas unos meses después, se llevará a cabo la elección primaria normal en agosto para elegir a los nominados para la elección del 6 de noviembre para elegir al titular durante el período completo de dos años que inicia en enero siguiente.











Pero hay que observar las reglas: