
Por Diario Digital ContraPunto
SAN SALVADOR - El partido de izquierda en El Salvador, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), no se conforma con ser partido de gobierno ni con tener a un grupo de sus militantes como ministros y altos funcionarios, dice que "va por más" en las próximas elecciones: lograr la mayoría en el órgano legislativo.
El FMLN en 1992 se transformó de guerrilla en partido político legal. Fue uno de los acuerdos para acabar con la guerra civil (1980-1992). Desde entonces hasta ahora el escalamiento de posiciones ha ido en crecimiento, hasta que el 1 de junio llegó la ex guerrilla al gobierno de la mano con el presidente Mauricio Funes.
"En la próxima legislatura la bancada del FMLN tiene que crecer", dijo Sigfrido Reyes, presidente actual de la Asamblea Legislativa, en la presentación de la Plataforma Legislativa 2012-2015, acto en al que acudieron los candidatos a diputados y alcaldes, así como líderes de FMLN y del movimiento social izquierdista.
Las elecciones se llevarán a cabo el 11 de marzo próximo y como es tradición, los principales rivales serán el FMLN-izquierda y Alianza Republicana Nacionalista (ARENA)-derecha.
"El FMLN tiene 35 diputados, pero en la próxima legislatura necesitamos 43 de los 84 escaños; eso es la mayoría que nos permitirá llevar adelante la profundización de los cambios sociales y políticos que hemos emprendido", apuntó la también diputada Norma Guevara.
Las paradojas en El Salvador de la actualidad son sorprendentes: la actividad el FMLN la llevó a cabo en el lujoso Hotel Intercontinental y no en plazas públicas o en salones sindicales como antes se realizaban este tipo de actividades. Pero no sólo ello: el Intercontinental es parte de un conglomerado de empresa cuyos dueños son los integrantes de la familia Poma, a quienes aún se les tilda de "oligarcas".
"Somos no sólo el partido más grande y mejor organizado, sino el que representa legítimamente al pueblo salvadoreño. Aspiramos a un país próspero, libre de pobreza", afirmó la diputada Guevara, entre ovaciones y aplausos.
Pese a que el FMLN se considera el representante de las mayorías populares, existen sectores izquierdistas que lo tildan en la actualidad como un partido centrista, aburguesado y burocratizado.
No obstante, la Plataforma Legislativa del FMLN contempla la realización de importantes cambios estructurales, con el fin de ponerle fin a lo que califican "modelo neoliberal".
En lo económico la apuesta se centra en apoyar a los sectores productivos, incentivando la agricultura y la industrias locales para generar empleos; promover el empleo decente y digno; proteger a los consumidores y acceso a la vivienda para sectores pobres.
En seguridad, el FMLN dice apostar por combatir la delincuencia y el crimen organizado; implementar la prevención y fortalecer las instituciones, pero no a partir de la militarización del sistema de seguridad pública que en la actualidad impulsa el presidente Funes, o cual es criticado no sólo por el FMLN sino por otros sectores civiles.
De acuerdo a Norma Guevara, el FMLN también quiere impulsar reformas políticas para fortalecer el Estado de Derecho y con ello por ejemplo, establecer el voto en el exterior; impulsar gestión transparente y dar vida a la Contraloría General de la República en lugar de la caduca Corte de Cuentas.
El FMLN quiere también darle vida al Tribunal de Constitucionalidad, mismo que esté aparte de la Corte Suprema de Justicia, para dirimir los temas referidos a la Constitución y sus reformas.
En lo social el partido de izquierda más grande de El Salvador desea reformas en los sistemas de Salud y Educación, así como impulsar medias contra el Cambio Climático.
Hasta el momento, las encuestas dicen que el FMLN y ARENA son los partidos que realmente controlarán el legislativo y el poder local a través de las alcaldías, pero no se asegura cuál tendrá mayoría, algo que no ha ocurrido en los últimos 20 años.
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Pero hay que observar las reglas: