
LA HABANA .- Unos 800 delegados comenzaron las sesiones a puertas cerradas del Partido Comunista, en las que analizarán el funcionamiento de la única organización partidaria reconocida legalmente en la isla. El presidente Raúl Castro, también primer secretario de la institución política encabezó el encuentro, indicó un reporte del sitio gubernamental Cubadebate, que además mostró fotografías del inicio de las deliberaciones.
El diario oficial Granma informó en su edición sabatina que los delegados, en representación de unos 800,000 militantes del Partido Comunista Cubano (PPC), basarán el debate en un documento que fue difundido a finales de 2011, después de ser analizado y modificado en unas 65.000 reuniones en los núcleos de su membresía.
"Creo que lo único que puede ser interesante de esto es si hacen alguna elección, ver a quién ponen en el Buró Político (el máximo nivel en el Comité Central) sobre todo si ponen a algún hombre que no tenga 80 años, que sea de una generación más joven", dijo a la AP Javier Blanco de 32 años.
"Por lo demás no espero más nada, no creo que de ahí salga nada nuevo que no sabemos", agregó Blanco.
Aunque no hay una agenda detallada de la Conferencia, el periódico oficial Granma informó que entre los temas a tratar se encuentran la promoción de mujeres, negros, mestizos y jóvenes en los cargos de dirección del Partido y el gobierno.
Sobre los períodos presidenciales, la propuesta es de dos gestiones de cinco años cada una y podría significar por primera vez un límite a los mandatos, así como los primeros pasos para el recambio generacional.
Un Congreso en abril de 2011 sirvió de plataforma para convocar a esta Conferencia que inicialmente generó expectativas por reformas más espectaculares en materia política, las cuales se redujeron en el transcurso del año.
Según Granma, los delegados decidirán líneas de acción para acompañar "del proceso de actualización del modelo económico y de la marcha de la economía" iniciado por Castro y que busca una administración más racional del Estado sin que se pierda el carácter socialista del sistema y sus logros en materia de seguridad social.
Castro arrancó desde 2010 un programa de medidas hasta entonces impensables en el marco de la revolución cubana como la flexibilización del trabajo independiente del Estado, la entrega de tierras ociosas en usufructo, la apertura de un mercado inmobiliario o de automóviles.
También una política de créditos a particulares y subsidios para saneamiento de viviendas a sectores de bajos recursos.










Pero hay que observar las reglas: