
Escuchando lo que se dice en Estados Unidos sobre hispanos estos días, se podría pensar que todos los latinos de aquí -más de 50 millones o 16.4% de la población según el Censo 2010- son una mezcla de marcianos, criminales, vándalos, hombres y mujeres de baja estofa y trabajadores "ilegales" empeñados en quitarle el empleo a los "americanos".
El clima actual, en donde al vocablo "latino" se conecta a veces con "ilegal" y "¡deportar!", hace que nos olvidemos de la presencia histórica que los hispanos y la hispanidad ha tenido en nuestro país desde hace más de 400 años. Y que su influencia real en la política, negocios, cultura y deportes es ya irreversible.
En este contexto, es importante tener acceso a esta información, para así recuperar el sentido común más allá del debate político y recordar, por ejemplo, que fueron españoles y mexicanos quienes abrieron el camino al territorio estadounidense. En 1542, el español Juan Rodríguez Cabrillo desembarcó en la California de hoy y la recorrió y exploró, un hito preservado en el Monumento Nacional Cabrillo.
El Museo Marítimo de San Diego está abocado a la reconstrucción de una réplica de 100 pies y 5 millones de dólares del San Salvador, el barco en el que navegó Cabrillo.
En la misma época, otro español, Francisco Vásquez de Coronado exploró, recorrió y documentó durante 24 meses Arizona, California y Nuevo México, en un tramo de 1,200 millas.
En 1940, el Congreso de Estados Unidos aprobó la creación de un monumento nacional en homenaje a esta gesta, diciendo que "La expedición de Coronado... descubrió la vasta extensión y la naturaleza del territorio al norte de México Central" para el pais.
Por otra parte, el barrio de Ybor City en Tampa, Florida, fue por años un centro de población cubana y española incrustado en el "Sur profundo" de Estados Unidos, con "la colección de edificios relacionados con la industria del cigarrilo más grande de EE.UU. y probablemente del mundo".
También llamada "la capital mundial del cigarrillo", Ybor City fue despoblada después de la Segunda Guerra Mundial, y recientemente, también, declarada monumento nacional. Allí se conserva y da homenaje la presencia hispana en esa parte de EE.UU. Varios de sus edificios están en el Registro Nacional de Sitios Históricos.
Conocemos entonces todo esto gracias a la labor del Servicio y de la Fundación de Parques Nacionales. Hay más sitios similares, que documentan la presencia hispana, como el monumento nacional Castillo de San Marcos en St. Augustine, Florida o el Camino Real de Tierra Adentro que iba del actual estado de Nuevo México en EE.UU. a la ciudad de México.
Pero la cifra es asombrosamente pequeña.
No refleja, realmente, la presencia hispana en Estados Unidos, especialmente la contemporánea.
"Cuando llegué a mi puesto, descubrí que solamente el 3% de los sitios designados en los 153 años de existencia del Departamento del Interior reconocen a latinos, afroamericanos, mujeres y nativoamericanos juntos", me dijo Ken Salazar, secretario del Interior de Estados Unidos, a quien entrevisté en Los Angeles a mediados de enero.
En efecto, sólo 3% de los 86,000 sitios en el Registro Nacional de Sitios Históricos "reconoce y celebra las diversas culturas de nuestro pais"
"La [exjueza de la Corte Suprema] Sandra Day O'Connor", agregó Salazar, "dijo alguna vez que el futuro nuestro depende que seamos un país inclusivo".
"Y con 50 millones de latinos en Estados Unidos, tenemos que ser inclusivos", comentó. En Estados Unidos, los parques nacionales están bajo la administración y responsabilidad del ministerio del Interior.
Con el propósito, precisamente, de incrementar la difusión de la presencia hispana, dice Salazar, declaró en junio pasado la creación del American Latino Heritage Fund (ALHF) o Fondo del Patrimonio del Americano Latino, en el centro nacional Cesar Chavez en Keene, California. ALHF, dijo allí Salazar, sería "un vehículo que servirá para construir apoyo para los parques de temas latinos en el servicio nacional de parques".
La población latina estadounidense, en efecto, ha crecido en 46% en los últimos 10 años. Si bien fue especialmente como consecuencia de corrientes migratorias, su presencia es centenaria. El mismo Salazar, en una conversación que mantuvimos en 2004 cuando se postulaba para senador en Colorado, me contó que era descendiente de una familia española que llegó a la región - entonces parte de Nueva España - a fines del siglo XVI.
Salazar ganó esa elección y pasó a ser el primer senador latino en casi 30 años.
El American Latino Heritage Fund o ALHF - básicamente, una agencia de difusión y beneficiencia dependiente de la Secretaría del Interior - se propone integrar y celebrar la contribución cultural, económica y civil latina a la historia estadounidense tal como se refleja en el sistema de parques y sitios nacionales, y con ello la visibilidad de la huella dejada por los hispanos en este país. Se propone juntar 2.5 millones de dólares en 3 años para sus tareas.
Es parte de la Fundación de Parques Nacionales (National Park Foundation), cuya función es designar, establecer, mantener y ofrecer al público acceso a los casi 400 parques nacionales.
A partir de diciembre pasado, ALHF es liderado por Midi Aponte, su directora ejecutiva interina. De Aponte, también presidenta y CEO de la agencia de relaciones públicas Sánchez Ricardo, se espera que de a la nueva organización una marcada visibilidad, utilizando sus conocimientos, intensidad y contactos.
"La labor de ALHF demostrará la imborrable huella latina en la Civilización Americana al documentar, concretamente, sus aportes cívicos, económicos y culturales a la historia estadounidense para siempre", dijo al ser nombrada.
Pero para hacer que la labor del fondo sea relevante, es necesario pasar más allá del pasado colonial, de las expediciones españolas y de las guerras (o acuerdos) entre Estados Unidos y México.
Es necesario integrar al latino contemporáneo, el mismo que se ha convertido hace pocos años en la primera minoría del país.
En julio pasado, la comisión californiana de Recursos Históricos nominó, precisamente el complejo de Nuestra Señora Reina de La Paz en Keene, California, como parte del Registro Nacional de Sitios Hispanos. Es allí donde se halla la tumba del legendario líder sindical latino Cesar Chavez, así como la sede del sindicato de Trabajadores del Campo o UFW y un centro cultural y organizativo.
En abril, Salazar y el director del Servicio Nacional de Parques Jonathan Jarvis habían bautizado otro sitio, el complejo "Forty Acres" cerca de Delano, en donde se gestaron las lides sindicales de Chavez, como Monumento Histórico Nacional.
En junio estará listo, dijo Salazar, un estudio iniciado el año pasado en el que se identificarán, documentarán, nombrarán y preservarán sitios históricos relacionados con la presencia latina. De él se podrá confeccionar una lista de donde se puedan designar nuevos parques, monumentos y sitios históricos nacionales con temática hispana.
ALHF también prepara un programa de becas para conectar al servicio de parques nacionales con las comunidades latinas a fin de descubrir y luego compartir las historias no relatadas de los Americanos Latinos. Asimismo, se dirige a organizaciones comunitarias, escuelas y programas para después de la escuela para ofrecer becas destinadas a incrementar el conocimiento sobre los parques nacionales entre la población latina.
Es cierto: el estudio de la historia nos otorga un descanso de las preocupaciones por las políticas inmediatas, los títulos que duran un día, noticias bombásticas que a largo plazo no tienen ninhguna influencia. Y es en ese eje donde resalta el desarrollo hispano desde la expedición del español Alvar Nuñez Cabeza de Vaca en Florida en 1528 y hasta los rumores actuales de que un hispano - el senador cubanoamericano republicano Marco Rubio - podría ser candidato a vicepresidente.
"A fines de la Segunda Guerra Mundial, había un rechazo tal en Texas contra los hispanos que se negaban a sepultar a soldados estadounidenses hispanos junto con los demás", cuenta Salazar.
Cómo han cambiado, entonces, las cosas.











Pero hay que observar las reglas: