
LAS VEGAS (AP) - Newt Gingrich anunció el sábado que se mantendrá en la contienda por la candidatura presidencial republicana y expresó confianza en lograr varias victorias que le permitan alcanzar al favorito Mitt Romney para las elecciones primarias de Texas, en abril.
En una conferencia de prensa en Las Vegas, después de que los resultados mostraran que él y Ron Paul se disputan el segundo lugar, el ex presidente de la Cámara de Representantes criticó por separado a Romney y al presidente Barack Obama.
Gingrich dijo que él y sus colaboradores han dedicado gran parte de los últimos cuatro días a reorganizar la campaña, que en dos ocasiones lo ha puesto en el primer lugar en las encuestas, aunque sólo ha logrado una victoria en cinco estados.
Gingrich describió a Romney como un moderado de Massachusetts mientras él se presentó como un conservador, y dijo que las diferencias entre ambos serán "cada vez más amplias y más claras" en las próximas semanas.
Nevada se constituyó en la segunda derrota consecutiva para Gingrich tras su victoria sorpresiva en Carolina del Sur.
Victoria de Romney
El favorito republicano para quedarse con la nominación presidencial Mitt Romney se proclamó triunfador la noche del sábado en las asambleas partidarias de Nevada, su segunda victoria consecutiva sobre unos rivales que de repente se encuentran batallando por seguirle el paso.
Al declararse victorioso, Romney criticó duramente al presidente Barack Obama, al señalar que sus políticas económicas han hecho "que estas épocas difíciles duren más".
En el estado con el peor índice de desempleo en el país, Romney añadió que, "esta semana, Obama ha tratado de llevarse el mérito por poner el desempleo en 8,3%".
"No tan rápido, señor presidente", le dijo a Obama. "Este es el 36to mes consecutivo con un desempleo por encima del límite de riesgo que su propio gobierno trazó".
El ex gobernador de Massachusetts mantenía una ventaja de dos dígitos sobre su más cercano perseguidor a medida que se conocían más resultados en un estado donde los mormones, la religión a la que pertenece Romney, representaron casi un cuarto de todos los asistentes a las asambleas partidarias.
El ex presidente de la Cámara baja Newt Gingrich y el representante por Texas Ron Paul disputaban un distante segundo lugar. El ex senador de Pensilvania Rick Santorum se quedaba rezagado.
Los resultados de 14 de los 17 condados de Nevada muestran al ex gobernador de Massachusetts con 42% de apoyo, Gingrich obtenía el 26%, Paul el 18% y Santorum el 13%.
Todavía no se habían informado resultados del condado de Clark, que incluye Las Vegas y a menudo representa más de la mitad de los votos totales del estado.
La victoria de Romney corona una semana que comenzó con una victoria de dos dígitos en las primarias de Florida. Mientras esa elección fue muy intensa, las asambleas de Nevada fueron soporíferas; tan tranquilas que provocaron escasa publicidad televisiva, ningún debate entre los candidatos y sólo una modesta inversión de tiempo por parte de los contendientes.
Un total de 28 delegados a la Convención Nacional Republicana estaban en juego en las asambleas partidarias celebradas en un estado de población dispersa que atrajo poca atención en la campaña de nominación, pero puede ser un feroz campo de batalla en noviembre entre el ganador de la nominación del Partido Republicano y el presidente demócrata Obama. La tasa de desempleo del estado se ubicó en 12,6% en diciembre, la peor del país.
De acuerdo con el conteo de The Associated Press, Romney comenzó el día con 87 de los 1.144 delegados necesarios para ganar la nominación republicana. Gingrich tenía 26, Santorum 14 y Paul 4.
Como lo hizo en Florida, Romney estaba ansioso por asumir el manto de nominado en espera cuando se dirigió a los simpatizantes, a pesar de que Gingrich, Santorum y Paul han dicho que pretenden permanecer en la competencia.
"El presidente Obama parece creer que el papel de Estados Unidos como líder en el mundo es una cosa del pasado. Yo creo que el siglo XXI será y debe ser un siglo estadounidense", dijo Romney ante el entusiasmo de sus seguidores.
Los resultados preliminares de una encuesta a los republicanos de Nevada cuando entraban en sus asambleas electorales mostraban que casi la mitad dijo que la consideración más importante en su decisión era la capacidad de un candidato para derrotar a Obama en noviembre, un hallazgo similar a los de otros estados.
Cerca de una cuarta parte de los encuestados manifestaron ser mormones, más o menos el mismo porcentaje que en 2008, cuando Romney ganó con más de la mitad de los votos en una contienda con varios candidatos.
Cerca del 7% de la población de Nevada es mormona, pero su influencia es mayor porque son muy participativos en los procesos electorales.
Los sondeos a la entrada de las asambleas fueron conducidos para The Associated Press por Edison Research en 25 sitios de asambleas partidistas en Nevada, escogidos al azar. Incluyó 1.553 entrevistas y tuvo un margen de error fue de 4 puntos porcentuales.
Las reglas de las asambleas partidarias fueron una muestra de democracia y un reflejo de la diversidad religiosa.
Nevada otorga sus delegados proporcionalmente a la votación total de las asambleas, lo que significa que cualquier candidato que captura por lo menos el 3,57% del número total de votos será recompensado. Por el contrario, la victoria de Romney en la primaria de Florida el martes le garantizó todos los 50 delegados en juego en ese estado.
Mientras la mayoría de las asambleas se celebraron durante el día, le excepción se dio en el condado de Clark, el más grande del estado. Allí, funcionarios del partido acordaron celebrar una reunión después del atardecer a pedido de los judíos ortodoxos que tiene restricciones para manejar, escribir y otras actividades durante el Sabbath.
De Nevada, el calendario republicano se traslada el martes a asambleas partidarias en Minnesota y Colorado y a una primaria no vinculante en Misurí.
Las asambleas partidarias de Maine acaban el próximo sábado, y se espera que las próximas primarias arduamente competidas sean las de Michigan y Arizona el 28 de febrero.
Problemas organizativos de Gingrich
La campaña de Gingrich tuvo problemas técnicos. Gingrich no asistió a una reunión con el gobernador de Nevada y después sufrió la humillación de que sus asesores dijeran a la prensa que recibiría el apoyo de Donald Trump y al final éste magnate inmobiliario impredecible dio su respaldo a Romney.
Gingrich se comprometió a mantenerse en la contienda hasta el final, hasta la convención republicana que tendrá lugar en el tercer trimestre del año y en la que se proclamará formalmente al abanderado presidencial republicano.
Gingrich efectuó una campaña limitada en Nevada, con unos cuantos actos proselitistas y sin mensajes televisivos.
El aspirante presidencial necesita incrementar sus bonos políticos porque la contienda se desplaza ahora hacia estados amistosos a Romney, como Colorado y Minnesota, el martes, y Michigan, donde creció el ex gobernador de Massachusetts, el 28 de febrero.











Pero hay que observar las reglas: