
En Europa como en todo el mundo, los niveles de ocupación carcelaria superan la capacidad supera los cupos y se acentua la sobrepoblación, peroes aún más importante lo que sucede con el servicio de rehabilitación y reintegración, el apoyo que se brinda a este grupo de personas que por meses o años ha vivido alejado de la sociedad.
Ante ello, diversos grupos financieros y de la sociedad están impulsando programas que ayuden al financiamiento y a la integración de exreclusos a la vida cotidiana cuando éstos han cumplido su condena.
En Estados Unidos se han impulsado programas, especificamente para rehabilitar a los expresos de Guantánamo creando nuevos espacios en Yemen para trasladarlos ahí, pero, ¿será esa la solución?
Lo que hay que evitar, señalan expertos criminólogos en Estados Unidos, es la adicción a ese estilo de vida, situación que los presos deben superar para reinsertarse en la sociedad.
Estados Unidos y sus experiencias con el sistema penitenciario
Hace meses, el Sheriff Lee Baca, el jefe del Departamento de Policía de Los Angeles (LAPD), Charlie Beck y proveedores de salud se unieron para advertir que la propuesta de eliminar 55 millones de dólares al presupuesto del programa de rehabilitación de drogas para presos, le costaría hasta $175 millones de dólares al estado en pérdida de fondos federales y aumentaría la criminalidad en la ciudad, situación más que comprobada en sistemas penitenciarios de otros países en Latinoamérica.
En California se estima que hay unas 35,000 personas en programas de rehabilitación en las cárceles. En el condado de Los Angeles hay alrededor de 11,000 personas, según datos oficiales de Calfiornia Opioid Maintanance Providers.
Un buen ejemplo de control y rehabilitación de los presos lo ha dado Joe Arpaio, el sheriff que creó el campamento de carpas carcelario para evitar que Arizona gastara decenas de millones de dólares en la construcción de otro complejo carcelario, bajando el costo de la vianda a 30 centavos y quien les cobra a los presos por su comida.
El hombre que ha prohibido fumar y mirar revistas pornográficas en las cárceles y ha retirado los aparatos de entrenamiento y levantamiento de pesas, y ha cortado todo espectáculo cinematográfico, exceptuando películas clase 'G' asegurando que "están (los presos) en la cárcel para pagar una deuda con la sociedad, no para criar músculos y asaltar a gente inocente cuando dejen la prisión".
Él es el hombre que inició cuadrillas encadenadas para que los internos realicen trabajos en proyectos del condado y la ciudad, ahorrándole dinero al contribuyente, todos ellos vestidos de color rosa. Pero no sólo los hombres realizan estos trabajos, también las mujeres, a quienes puso a hacer trabajos comunitarios para que no lo acusaran de discriminación.
Derechos Humanos internacionales señalan que hay abusos en su sistema, otros lo defienden y dicen que esta es la mejor forma de rehabilitar a un encarcelado, con disciplina y pagando su deuda con trabajo comunitario y no mediante los impuestos de la ciudadanía. Para otros tantos Arpaio es el 'caza inmigrantes', pero ¿para ustedes?
La experiencia en América Latina
Durante el mes de julio de 2003 en Chile, la Fundación Paz Ciudadana y la Fundación Minera Escondida firmaron un convenio con el objetivo de apoyar el diseño y la validación de una "Propuesta para la formulación de políticas y marco de trabajo para la rehabilitación y reinserción de reclusos", que consideraba impulsar la relación entre el sector privado y el gobierno.
En su primera etapa el proyecto contemplaba la realización de una investigación comparada para analizar la experiencia internacional en programas de rehabilitación que han resultado exitosos en la reducción de tasas de reincidencia, y conocer los modelos de trabajo e incentivos bajo los cuales operan.
Por desgracia no todo fue éxito en este proyecto aún cuando en materia de rehabilitación, los programas tienen como finalidad la disminución de la reincidencia mediante la adopción de mecanismos eficaces de reinserción social.
Entre las propuestas de esta iniciativa estaban el diseñar políticas que pudieran proveer estabilidad y orden al interior de las cárceles, disminuir el ocio de los internos y el estrés asociado a vivir encarcelados, mejorar la vida de los exreclusos y sus familias y ayudarlos a reinsertarse en la sociedad para, finalmente, reducir las conductas delictivas de éstos como señala este documento (haz click aquí).
Las cárceles en México vídeo:
Los proyectos en Europa
En Europa uno de los promotores de la rehabilitación desde dentro de las cárceles es Jonathan Lucas, Director de la UNICRI (UN Interregional Crime Injustice Research Institut) señala que no es gastar dinero en quienes la sociedad llama criminales, es invertir en ellos, para evitar la reincidencia en el crimen de estas personas, evitar que regresen a la cárcel si tienen una rehabilitación desde antes de salir de la misma, situación que tiene un costo también para la sociedad.
Es por ello que él junto con el eurodiputado Salvatore Iacolino instan a un programa de rehabilitación, a una acción concreta en la rehabilitación, antes, durante y después del período de privación de libertad, esto durante la audiencia por la rehabilitación de expresos organizada por el Grupo del PPE.
Vídeo información de la EPP TV:
La Comisión Europea también está buscando soluciones a este problema, incluso ha destinado fondos para los exreos, a quienes se busca insertar nuevamente en la sociedad pero de una manera efectiva y no reincidente.
De hecho este argumento suena bastante lógico, en lugar de gastar en el mantenimiento de un convicto que es reincidente o en gastar dinero para buscar espacios para alojar más presos, mejor gastar en su rehabilitación para su pronta integración a la sociedad, un costo beneficio mayor para todos los contribuyentes no sólo de Europa, sino de todos los países del mundo.











Pero hay que observar las reglas: