
San Diego.- Un sospechoso multiasesino de origen mexicano, Itzcoatl Ocampo, enfrentará cargos por dos homicidios adicionales a cuatro de los que ya se le acusó, informó la Procuraduría de Distrito en el condado de Orange en California.
El procurador de distrito, Tony Rackauckas, dijo que una mujer latina de 53 años y su hijo fueron asesinados en octubre pasado con el mismo modo de operar de Ocampo, un infante de marina veterano de la guerra en Irak de 23 años, aparentemente perturbado en combate.
La señora Raquel Estrada y su hijo Juan Herrera, de 34 años, ex residentes de Yorba Linda, fueron asesinados el 25 de octubre de 2011 de 30 y 60 impactos con una arma punzocortante, dijo Rackauckas.
Ocampo está acusado de matar de la misma forma a cuatro indigentes entre diciembre y enero en distintas ciudades del condado de Orange, pero todas en las riveras del Río Santa Ana.
El procurador dijo que el caso de Ocampo, quien llegó a California en compañía de sus padres cuando tenía un año de edad, "cambia de multihomicida que asesinaba a indigentes que encontraba al azar a un multiasesino que también mató a personas que conocía".
Otro hijo de la señora Estrada y hermano de Herrera, Giovanni Herrera, había sido detenido y enfrentaba cargos por los homicidios de su madre y su hermano hasta que Ocampo fue arrestado cuando se alejaba corriendo de un indigente que recién había matado en enero pasado.
El procurador Rackauckas dijo que Ocampo planeaba matar a otros desamparados que en su mayoría viven bajo puentes sobre las riveras del Santa Ana.
Efrén González, tío de Ocampo, dijo que el infante de marina regresó enfermo de Irak y en el último año dijo a sus familiares que escuchaba cosas y veía visiones.
Cuando el acusado estudiaba la preparatoria en la ciudad de Yorba Linda, sus padres, quienes trabajan en fábricas en el sur de California, decidieron separarse. La casa en la cual vivían fue embargada y entonces Itzcoatl Ocampo decidió ingresar a la armada.
A su regreso de Irak a la base de Camp Pendleton, en San Diego, hace cerca de un año, Ocampo vivió con su madre, con su hermana menor y con su tío Efrén González.











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