
FRESNO, California.- Como se sabe, la Corte de Apelaciones del IX Distrito Judicial de California, con base en San Francisco, falló el martes 7 de febrero anulando la ley estatal llamada Proposición 8 que basada en un plebiscito de 2008, prohibía los casamientos entre personas del mismo sexo.
Pero quienes se oponen a cualquier modificación en relación a los derechos de la comunidad homosexual prometen seguir peleando y es posible que intenten llevar el caso a la Corte Suprema de Estados Unidos.
La Proposición 8 fue la respuesta de sectores conservadores y tradicionalistas a la decision de California de permitir los casamientos entre personas del mismo sexo. La iniciativa llegó a las urnas en 2008 y fue aprobada por los votantes del estado. De esta manera, cesaron los casamientos entre personas de la comunidad LGBT (siglas en inglés por aquellos que se identifican como gays, lesbianas, bisexuales o transgéneros), de los cuales se habían llevado a cabo unos 14,000 luego de una decisión judicial que los permitió.
La historia de estos casamientos es corta. En 2004 la ciudad de San Francisco los aprobó pero demandas en su contra lo prohibieron. Luego, en 2008, el estado de California los autorizó gracias a una ley, pero los opositores realizaron una intensa campaña que culminó en la aprobación de la Proposición 8.
Y este martes 7 de febrero se escribió otro capítulo en esta larga lucha de las personas gay para su reconocimiento, aunque esta vez parece que los conservadores tienen menos opciones.
"Es posible que quieran llegar a la Corte Suprema, pero no sé si tendrán éxito porque allí se analizan solo el uno por ciento de los 5.000 casos que llegan", dijo Francisco Dueñas, representante de Lambda Legal, una organización nacional que ofrece asistencia legal a miembros de la comunidad LGBT. "Los casamientos no se reanudarán hasta que la corte del IX Distrito escuche argumentos de los opositores".
Es posible que en memos de un mes las personas del mismo sexo puedan casarse otra vez. Unas 18.000 parejas se casaron en 2008.
Según la organización Latino Equity Alliance, y con base a números del Censo 2010, aproximadamente 100.000 residentes del estado se identifican como integrante de la comunidad LGBT. Más de la tercera parte de estas personas pertenecen también a una minoría racial.
"Lo ocurrido el martes es un gran triunfo para nosotros", dijio a AOL Latino Dueñas, quien trabaja en la oficina de Los Angeles de Lambda Legal. "Pero lo más importante es el antecedente legal que se ha creado".
Y también, los cambios sociales en torno al tema de la sexualidad.
En 2000, los votantes de California aprobaron por amplia mayoría la Proposición 22 que establecía la definición de matrimonio, legal solo en el caso de una pareja formada por un hombre y una mujer. En otras palabras, ninguna pareja del mismo sexo podría solicitar la licencia matrimonial.
Esta iniciativa fue aprobada por el 61 por ciento de los votantes.
Ocho años después, la Proposición 8 la aprobaron el 52 por ciento de los votantes.
Esta disminución en el apoyo al matrimonio tradicional como único y excluyente, con la consiguiente negación a la posibilidad de que personas del mismo sexo puedan tener igualdad de derechos -en este caso, de casarse- es significativa y algunas encuestas y estudios lo documentan. Por ejemplo, una encuesta de CNN realizada en 2010 muestra una aprobación a nivel nacional al derecho a casarse para las personas LGBT. En 2011, un estudio del Pew Research Center evidenció que 45 por ciento de los estadounidenses apoyan el matrimonio entre personas de mismo sexo y el 46 por ciento se opone.
Pero el mismo estudio refleja el dramático cambio de opinión sobre el tema, ya que en 2009, el mismo Centro habia establecido que 35 por ciento de los estadounidenses estaba a favor y 65 por ciento en contra del matrimonio de homosexuales.
"Varias encuestas demuestran el apoyo de la población al matrimonio de personas del mismo sexo, incluso una realizada entre latinos", dijo a AOL Latino Mónica Trasandes, Directora de Medios en Español de la Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación (GLAAD), con base en Los Angeles. "Somos ciudadanos normales, tenemos los mismo valores que cualquiera".
GLAAD ha sido responsable, junto a otras organizaciones y activistas de los derechos de los homosexuales, en ayudar a cambiar la percepción pública sobre este sector social y sus derechos.
"El fallo judicial del martes es importante porque se establece que la sociedad no puede usar el derecho electoral para limitar los derechos de una minoría", explica Trasandes. "Es alentador ver cómo la opinion pública ha ido expresando su apoyo a nuestra lucha".
Trasandes compara la Proposición 8 con la Proposición 187, la iniciativa anti-inmigrante de 1994 que prohibía cualquier tipo de asistencia social, médica o educativa a indocumentados, en relación a la limitación de los derechos de un grupo social por parte de una mayoría electoral. Al igual que la número 8, la Proposición 187 fue bloqueada en las cortes.
"Decidimos enfrentar los esterotipos con las historias de nuestra gente para que la sociedad nos conozca", así explica Trasandes la actividad de GLAAD y otras organizaciones para lograr apoyo de la sociedad en esta lucha. "Pedimos un reconocimiento del estado a un derecho, no le pedimos a una iglesia que nos acepte, eso es cosa de ellos".
Trasandes piensa además que si los derechos de un sector social son limitados, otros sectores sufren, como es el caso de los inmigrantes. "No es divertido esperar por nuestros derechos en las cortes", concluyó.











Pero hay que observar las reglas: