
NECOCLI, Colombia .- Miles de campesinos víctimas de la violencia marcharon en un lejano poblado del noroeste de Colombia en respaldo a la política de tierras del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, quien encabezó el acto. El pintoresco municipio de Necoclí, en el departamento de Antioquia y a 515 kilómetros al noroeste de Bogotá, amaneció invadido de banderas de Colombia y con sus habitantes vestidos con camisetas blancas en las que se leía "Apoyamos la ley de tierras".
Por todas partes de Necoclí, un pequeño puerto sobre el mar Caribe, se podía ver a soldados y policías instruidos para garantizar la seguridad de los manifestantes llegados en autobuses desde fincas y zonas aledañas.
"Más de 30,000 personas están aquí presentes, diciendo 'estamos presentes porque apoyamos un proceso justo, necesario, que nos va a abrir las puertas de la paz en este país''', dijo Santos al dirigirse a los manifestantes en el diamante de béisbol de Necoclí.
"Aquí está hoy, en Necoclí, el pueblo, con el Estado, diciendo a los colombianos y al mundo: 'queremos reconciliación, queremos paz, queremos desarrollo', y nadie nos va a detener", dijo el mandatario a los asistentes.
Necoclí está ubicada en una conflictiva región llamada Urabá, una de las más golpeadas por la acción de paramilitares, guerrilleros y narcotraficantes.
Según el mandatario, los violentos "se ensañaron en Urabá y aquí cometieron los peores atropellos. Y por eso escogimos Urabá y Necoclí para venir aquí a decirles a todos los colombianos... que esta Ley de Reparación de Víctimas y Restitución de Tierras la vamos a hacer efectiva contra viento y marea, contra cualquier enemigo, pero la vamos a hacer efectiva, porque eso es lo que quiere el pueblo colombiano".
En el mismo evento, líderes campesinos, como Ana Caniter, sostuvieron que "las autodefensas (o paramilitares) nos quitaron nuestras tierras y nos echamos a rodar sin ninguna esperanza... Yo nunca pensé que iba a tener la oportunidad de expresar esto que siento".
Santos había arribado poco después del mediodía a Necoclí, donde caminó por sus calles unos 15 minutos y saludó uno a uno a sus habitantes. Luego tomó una pala y, simbólicamente, al sembrar árboles, hizo un homenaje a 12 campesinos que han sido asesinados por reclamar sus tierras.
El ministerio de Agricultura informó hace poco más de un mes que entre junio de 2011 y el 5 de enero de 2012 recibió casi 7,000 reclamos de restitución de tierras por parte de campesinos víctimas del despojo y el abandono forzado de tierras.
Los reclamantes, agregó, aspiran a recuperar 416,218 hectáreas.
Según el ministerio, se calcula que 350,000 familias, a las que se les despojó no menos de dos millones de hectáreas, tendrán derecho a reclamar la restitución de sus tierras.
"Tienen derecho a la restitución material y jurídica de tierras las personas propietarias o poseedoras de predios o explotadoras de baldíos que hayan sido o sean víctimas del despojo o abandono forzado de sus predios a causa del conflicto armado desde el 1 de enero de 1991", ha dicho la cartera de Agricultura.
En Colombia, un país de 114 millones de hectáreas de tierra, al menos dos millones le fueron quitadas a los campesinos por grupos armados ilegales, cuatro millones fueron abandonadas por sus propietarios por temor al accionar de esos grupos y entre 400,000 y 500,000 le fueron robadas al Estado en procesos fraudulentos en notarías y registros.











Pero hay que observar las reglas: