
Por Edelmiro Franco V. Corresponsal
Bogotá, Colombia.- La Ley de Víctimas y Restitución de Tierras que impulsa el gobierno colombiano es una 'revolución' a favor de los campesinos y desplazados del conflicto armado interno, afirmó hoy el ex asesor de Paz, Jaime Fajardo Landaeta.
En diálogo con Notimex, el también ex constituyente dijo que "la Ley de Tierras, junto a la de Víctimas, aunque tiene vacíos, sí constituye una revolución en favor de los campesinos, desplazados y todos aquellos que han sido despojados" por los grupos irregulares.
"Es el comienzo de un proceso que tiene muchas dificultades, enemigos por todos los lados e incapacidades del Estado para dar solución definitiva al problema, pero es un buen arranque que amerita el apoyo de todos los colombianos", señaló.
Recordó que el conflicto armado interno en Colombia ha estado atravesado en "mayor o menor escala por el problema de la tierra. Este tema jamás se había cogido como parte importante en la búsqueda de la paz y como un aporte a la solución negociada del conflicto".
"Incluso, desde la época de la violencia partidista el problema de las tierras siempre estuvo vinculado al desarrollo de la violencia. Las diferentes reformas agrarias han sido paños de agua tibia frente a la dimensión del conflicto de tierras", indicó Fajardo Landaeta.
El sábado pasado, el presidente Juan Manuel Santos encabezó una concentración de más de 30 mil personas en la zona bananera de Urabá en apoyo a la Ley de Víctimas y de Tierras, que está en vigor desde enero pasado y es considerada de alta prioridad para el gobierno.
"El presidente Santos tiene que mostrar en la práctica que esta ley es una de las banderas mas importantes de su gobierno. Pero, además, debe generar confianza y credibilidad en los campesinos y despojados en general", sostuvo Fajardo Landaeta.
Consideró, en esa perspectiva, que la presencia de Santos en la manifestación de apoyo a la nueva normativa muestra la importancia que su gobierno le da a una de las zonas mas afectadas por el conflicto interno, como es Urabá.
"Santos esta enviando un mensaje de firmeza y sinceridad que debe quedar claro ante los grupos ilegales. Pero también está generando confianza entre la población campesina, que se siente amenazada por los grupos ilegales", concluyó.
Según el superintendente de Notariado y Registro, Jorge Enrique Vélez, en la actualidad hay 750 mil hectáreas de tierra que fueron despojadas a campesinos en diferentes regiones de Colombia.
Pero también hay 310 mil casos de denuncias de despojo de tierras, que serán analizados por los jueces agrarios que fueron designados para el tema de restitución de tierras.










