
Un grupo de trabajadores hispanos de un supermercado del vecindario de Kensington, en Brooklyn, Nueva York denuncian explotación, bajos salarios y discriminación por parte de sus empleadores.
"Somos tratados como esclavos, cuando lo único que queremos es un salario justo y un trato digno. Somos pobres, pero humanos", exclamó Víctor Hugo Hernández.
Víctor Hugo Hernández trabaja en el supermercado seis días a la semana, un total de 70 horas y dice que empezó ganando 3.80 dólares la hora, algo más de la mitad del salario mínimo en Nueva York que es de 7.25 dólares la hora.
Centenares de residentes se unieron este sábado a un grupo de 24 trabajadores –en la mayoría mexicanos- en la protesta que realizaron frente al supermercado Golden Farm, localizado en la avenida Church entre las calles 3ra. y 4ta. donde con pancartas y consignas reivindicativas denunciaron, ser "víctimas del robo de sus salarios y de trato inhumano".
"Somos dedicados y responsables, creo que los patrones deben reconocer eso y además cumplir con la ley", dijo Hernández.
Hernández, originario del municipio de Chaco, México, añadió que confía que la presión de los residentes y las autoridades han hecho que haya pequeñas mejores pero, "deben responder por los años que hemos sido explotados y discriminados".
Los hermanos Félix Trinidad Tzatzapotla y Cecilio Trinidad Tzatzapotla trabajan casi 10 años en el supermercado y tienen una historia similar.
"No tenemos días de enfermedad. Tenemos que trabajar aún enfermos o nos descuentan o despiden. Si reclamamos, nos amenazan con llamar a inmigración", denuncia Félix.
Cecilio en cambio expresa que lo peor es el trato discriminatorio que reciben. "No contamos con ningún tipo de beneficio. Hemos trabajado por años en largas jornadas y con salarios de esclavitud".
Los trabajadores de Golden Farm se han organizado llevando su caso a conocimiento del Departamento de Trabajo y del Fiscal General de Nueva York y están recibiendo asistencia por parte de la organización Comunidades para el Cambio de Nueva York (NYCC) y el Sindicado 338 RWDSU / UFCW.
Adicionalmente, el grupo de abogados Defensores de la Justicia, está facilitando asistencia legal a los trabajadores de Golden Farm para obligar a sus empleadores a pagar el salario mínimo y a devolverles la diferencia por las horas extras trabajadas sin remuneración.
Arthur Schwartz Z. presidente de Defensores de la Justicia dijo, "los propietarios de Golden Farm son unos explotadores que han sido reiteradamente denunciados a las autoridades de trabajo por sus prácticas".
"Claramente demostramos que mantiene dos juegos de libros con el fin de eludir su responsabilidad ante la ley. La Asociación de Comerciante Coreanos los ven como héroes; pero estamos seguros que si logramos detenerlo, muchos otros inescrupulosos van a caer de inmediato", aseguró Schwartz.
Steve Kim, gerente de Golden Farm rechazó las argumentaciones de los trabajadores y de las organizaciones que los respaldan.
"Nos ajustamos cien por ciento a las regulaciones laborales. Los trabajadores no saben leer ni escribir ni siquiera en español y menos inglés. ¿Cómo pueden entender entonces la legislación laboral de Estados Unidos?, se justificó Kim.
Según Kim, "no es verdad que la comunidad los respalda, sólo es una minoría. No podemos darles todos los beneficios que reclaman".
"Ellos no están en Wall Street, no son trabajadores de oficina o ingenieros químicos. Ellos son sólo los trabajadores de salario mínimo. Pagamos más de salario mínimo. No podemos permitirnos más", dijo, insistió Kim.
"No podemos dejar que nos traten mal, tenemos que luchar por nuestros derechos ", dijo Onésimo Martín González, otro trabajador de Golden Farm que se ha unido a la demanda de sus compañeros.
González agregó que aspira que todos los trabajadores de las tiendas se unan para poner más presión sobre los propietarios y trabajar duro para luchar por nuestros derechos. "Estoy muy agradecido por todas las personas que nos han apoyado", dijo.
Defensores de la Justicia y la Comunidades para el Cambio de Nueva York dijeron en la protesta que tienen precedentes con otras tiendas que cometían abusos y que fueron obligados a cumplir sus responsabilidades con los trabajadores.
En octubre pasado lograron que el supermercado Master Food, también situado en la avenida Church, firmara un acuerdo con sus trabajadores para saldar salarios atrasados, reconocer tiempo de vacaciones y otros beneficios.
Desde diciembre, residentes del vecindario de Kensignton empezaron a movilizarse en solidaridad con los trabajadores de Golden Farm. Según los activistas, al menos 1.000 residentes firmaron una petición de respaldo a los trabajadores.
"Trabajan en condiciones de esclavitud moderna. Ellos también tienen familias que sacar adelante y tiene derecho a mejorar sus condiciones de vida. Me encanta Golden Farm, pero no puedo ir de compras allí hasta que sus trabajadores reciban un trato justo", dijo Lianna Gomori, una residente de Kensignton.
El concejal Brad Lander en cuya jurisdicción está de Kensignton fue uno de los que fue de puerta en puerta a través de vecindario para crear conciencia sobre la situación de los trabajadores de Golden Farm.
"He hablado con la comunidad acerca de Golden Farm, me he sentido alentado por su decisión de apoyar a los trabajadores que reclaman por los bajos salarios. Golden Farm debe pagar a sus trabajadores el dinero que se les adeuda. Nuestra comunidad se fortalece cuando las pequeñas empresas hacer lo correcto por sus vecinos y los trabajadores", dijo Lander.
El senador estatal demócrata Eric Adams, del distrito 20 de Brooklyn, se sumó también a la protesta en respaldo de los trabajadores hispanos.
Roberto Ramírez, otro trabajador de Golden Farm dijo que el respaldo del vecindario los estimuló a organizarse para presentar sus reclamos.
Ramírez, originario de San Pedro, México destacó que, "los vecinos le han hecho conocer al gerente del supermercado que no van a continuar comprando mientras nos sigan tratando como esclavos. Cuando escuchas esto, sientes que hay gente que nos mira igual. Todos somos humanos".
A mediados del mes de enero, el Fiscal General Eric T. Schneiderman anunció el arresto de dos comerciantes coreanos, Hwan Kyun Kim y Jeong Sook Lee, por no pagar los salarios a varios de sus trabajadores, también hispanos.
Además fueron acusados de presentar falsas declaraciones trimestrales de impuesto estatal para evitar el pago de seguro de desempleo.
"En el estado de Nueva York, no pagar salarios en un delito y los empleadores que violan la ley tendrán que rendir cuentas por sus acciones. Estos arrestos envían un mensaje claro de que se perseguirá a los empleadores que se benefician del trabajo de sus trabajadores, pero se niegan a pagar por el trabajo realizado", dijo entonces el Fiscal General.
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Pero hay que observar las reglas: