
Buenos Aires, Argentina.- La Policía Federal de Argentina desalojó con gases lacrimógenos y carros hidrantes a un centenar de ex soldados que en 1982 fueron convocados a la Guerra de Malvinas y a quienes se les niega la calidad de ex veteranos.
Los manifestantes acampaban desde la noche del lunes en la Avenida 9 de Julio, que es la arteria más importante de Buenos Aires, y habían advertido que iban a realizar un plantón permanente hasta ser recibidos por la presidenta Cristina Fernández.
La movilización se realizó, además, justo en medio de la creciente y renovada tensión entre Argentina y Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas y en vísperas del 30 aniversario de la guerra comenzada el 2 de abril de 1982.
De manera inusual, ya que el gobierno no suele dispersar las frecuentes manifestaciones que obstaculizan de manera cotidiana el tránsito en la capital, la Policía Federal realizó un fuerte operativo para sacar a los ex soldados.
Los gases lacrimógenos fueron repelidos con piedras y palos, pero la confrontación se intensificó cuando los efectivos policíacos utilizaron carros hidrantes que lanzaron fuertes chorros de agua entre los manifestantes.
El caos desatado en pleno centro de Buenos Aires se incrementó con la persecución de policías que detenían a los ex soldados, mientras que otros ex conscriptos rompían las ventanas de los vehículos de la fuerza pública.
La demanda de los ex conscriptos es añeja, porque forman parte del grupo de jóvenes que fueron llevados al sur durante la guerra, aunque finalmente nunca participaron en ningún combate y permanecieron en el territorio continental argentino.
Hasta ahora, los únicos ex soldados reconocidos con pensiones y homenajes son los que pelearon en las Islas contra el ejército británico que ganó un conflicto que dejó 900 muertos en ambos bandos y una tensión bilateral permanente.
Uno de los ex soldados que participó en la trifulca de este martes reconoció que "si digo que no buscamos dinero estaría mintiendo, aunque sea una pensión mínima porque muchos compañeros se están muriendo sin una obra social".
Después de la batalla campal, los manifestantes advirtieron que permanecerán en las calles en señal de protesta y a la espera de la llegada de más compañeros que vendrán desde las provincias.











Pero hay que observar las reglas: