
Caracas, Venezuela.- La justicia de Venezuela ordenó a la oposición que preserve las actas del proceso interno en que eligió a su candidato presidencial Henrique Capriles, blanco de ataques del oficialismo, en un tenso inicio de la campaña por la presidencia.
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó a la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) guardar las actas electorales de las primarias del pasado domingo, en que Capriles fue seleccionado para competir por la presidencia en los comicios del 7 de octubre.
El secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, consideró "absurda, inconstitucional y desproporcionada" la decisión del tribunal, y sostuvo que tras fracasados intentos del gobierno por sabotear y desvirtuar la jornada, se acude al "expediente del miedo".
La oposición teme una situación similar a la ocurrida en 2004, cuando el ahora extinto diputado oficialista Luis Tascón filtró la denominada "lista Tascón", para identificar a los electores que apoyaron un referendo para revocar a Chávez.
Tras el dictamen judicial de este martes, los partidos políticos que forman parte de la MUD no podrán quemar los cuadernos de votación 48 horas después de las elecciones, como habían acordado para evitar represalias a los votantes de parte del gobierno.
El máximo tribunal del país también ordenó al ministro de Defensa, Henry Rangel Silva, girar instrucciones para resguardar las actas y hacerlas llegar a las juntas regionales del Consejo Nacional Electoral (CNE).
La decisión del TSJ se registró tras un recurso de amparo presentado por Rafael Velásquez, ex candidato a las primarias por el municipio de Bruzual, en el occidental estado de Yaracuy, quien afirma que hubo irregularidades durante el proceso de votación.
No obstante la decisión del TSJ, en algunas mesas ya se había iniciado la destrucción de las actas electorales, al cumplirse el plazo de 48 horas, según la diputada y ex aspirante a la candidatura María Corina Machado.
El candidato presidencial Capriles comenzó a ser blanco de ataques políticos y personales, lanzados por aliados del gobierno, y en medios estatales por comentaristas y funcionarios de alto rango, que lo calificaron de "fascista", "burgués" y hasta "nazi".
Capriles, de 39 años, es nieto de migrantes judíos que escaparon del Holocausto.











Pero hay que observar las reglas: