
Tan bien que íbamos los bajacalifornianos en nuestro esfuerzo por limpiar la dilapidada imagen de nuestro Estado –y no por culpa nuestra– y ahora resulta que el buscapleitos y chapulín profesional, Jorge Kahwagi quiere ser Senador por Baja California.
Como diría mi abuelo en casos similares: ¡no nos ayudes compadre!
Algunos ciudadanos preocupados por el devenir del estado se preguntarán: ¿y desde cuándo es que este forastero de las normas del buen gusto y el quehacer legislativo reside en la Baja California?
Desde el pasado mes de Noviembre, Señoras y Señores. Y nada más y nada menos que en el playero municipio de Rosarito es que este soberano de las vergüenzas públicas ha decidido fijar su residencia.
¡Justo a tiempo boxeador! porque convenientemente la Constitución Política de México, en su artículo 55 establece que para ser Senador, hay que probar residencia "efectiva" de seis meses cumplidos al día de la elección. Es decir, que si el plazo para el registro de candidatos ante el Instituto Federal Electoral es del 15 al 22 de marzo y las elecciones son en Julio, un candidato a senador puede registrarse con escasos tres meses de residencia en el estado que pretende representar.
¿Y esto? ¿qué a nadie le parece absurdo?
El diputado de la LXI legislatura que pidió licencia...fíjese nomás las prioridades señora y señor lector..., para participar en Big Brother (el reality show). El diputado miembro de la comisión de gobernación que no se presentó a una sola sesión salvo a la de la votación, dónde además montó menudo espectáculo al mostrarse incoherente en sus participaciones y con claros signos de embriaguez, que habrían dejado en vergüenza al más borracho de los huevos poetas.
La potencial candidatura de Kahwagi, resulta incluso más ridícula que los Spots en inglés que transmiten a todas horas en la 91x (estación de radio de San Diego, CA) promoviendo las acciones del gobierno federal contra el crimen organizado, o el voto por parte del IFE ó la excelencia política del PRI.
El boxeador de los "ojos azules" no tiene absolutamente nada que lo identifique con la población baja californiana, pero eso no importa, porque ni siquiera tendrá que romperse la cabeza para convencer a los bajacalifornianos a que voten por él, ya que su candidatura es por el principio de Mayoría Relativa, una "pluri" como se le conoce en la jerga electoral. Lo único que tendrá que hacer Kahwagi durante la campaña del 2012, es sentarse a esperar que el Partido de Elba Esther Gordillo y que por cierto el boxeador preside, obtenga el 2.5% de la votación global.
Si damos como vigente el 4% que obtuvo el Partido Nueva Alianza en las elecciones del 2006 y que colocó al partido de la Secretaria General del Sindicato de Trabajadores de la Educación como el mercenario político por antonomasia de la última década, lo más seguro es que el boxeador 'ojiaziul' se hace de un curul en el senado para representar a 'todos' los bajacalifornianos.
Así es la vida, sin reforma política.
Más de alguno podrá argumentar con amplia razón, que "esto no es culpa del boxeador ojiazul y mundialmente famoso promotor del ebrietate suffragium, sino de una regla que deja mucho que desear respecto a la garantía básica de representación política.
La cuestión es que como baja californiana la posibilidad de que alguien como Jorge Kahwagi me represente en el Senado, es el súmmum de todos los insultos con los que las sanguijuelas del erario público se han dado el lujo de agraviar a la ciudadanía.
Por otro lado, situaciones como ésta son un claro ejemplo de la urgencia de que se lleve a cabo una verdadera Reforma Política en México, una que cierre aquellos grandes cráteres de la democracia que una y otra vez han sido aprovechados con senda habilidad por los arribistas del poder, ergo-fóbicos crónicos siempre al acecho del hueso más próximo, aquellos cuya filosofía de vida se reduce a "si no me quieren o no me dan lo que quiero en un partido, no pasa nada, registro un nuevo partido y ya está".
Claros ejemplos de lo anterior: el Partido Verde Ecologista de México dónde curiosamente surgió la vena política de Kahwagi, y el PANAL, su ubre actual.
La primera vez que se le vio a Kahwagi en el ámbito político de Baja California, fue del brazo del niño verde Jorge Emilio González. Fue en una de esas tradicionales reuniones que organizaba el CEN del PVEM para destituir a los Comités Estatales e imponer uno nuevo y más conveniente a sus intereses. Eran tan comunes estos sablazos a las emergentes organizaciones estatales, que bien podrían habérseles bautizado como los "Demolition Derby's" del niño verde.
La estrategia del Partido Verde siempre fue económica, y consistía básicamente en los siguientes pasos:
1.- Instalar a los 'cuates' en los Comités Estatales, dónde no haya cuates, conseguir individuos "manejables".
2. Cero inversión y gastos. En época electoral, de ser posible que todos los gastos salieran del bolsillo de los recién nombrados miembros del comité, pero nunca del CEN.
Pero, ¿qué pasaba cuándo, sorprendentemente, uno de esos comités estatales lograba el porcentaje de ley que le daba derecho a financiamiento?
Entonces, el Comité Ejecutivo Nacional se haría cargo de la administración, es decir: Tú, estado, mandas el dinero que te da el Consejo Estatal Electoral a mis oficinas del DF, y yo DF si lo considero conveniente, ahí te iré enviando para tus chicles.
Así, el Partido Verde, empezó a fortalecer su parte financiera, pero llegó un buen día que algún estado se puso las pilas, reformando su ley electoral de tal forma que el financiamiento estatal se quedaba en el estado y no en los bolsillos del CEN del Partido Verde.
Fue cuando el Niño Verde, vio que era tiempo de reacomodar sus fichas y empezar a instalar comités manejados por sus verdaderos incondicionales, "no vaya a ser que la lana del erario se malgaste en fiestas en Los Cabos ó en Cancún, ó que se nos suicide alguna europea del este".
En ese contexto apareció Kahwagi en Baja California, y en esa misma reunión cuando el niño verde fue cuestionado sobre la incongruencia de que un Partido Político cuyos estatutos lo describen como defensor de la vida en todos sus aspectos, se asociara de cualquier forma con individuos cuya profesión o "hobbie" (en el caso del Junior Kahwagi) precisamente consistía en poner en riesgo su vida y la de otros.
El Niño Verde, como sigue siendo su costumbre, respondió con el desdén de quien habla con un ser inferior, en clase y educación, y con un simple 'no veo el problema', quiso dar por finalizado el cuestionamiento.
Sin embargo el mismo integrante del Comité Estatal insistió: "entonces.. ¿qué sigue?, ¿que el Partido Verde va a patrocinar las corridas de toros o proponer la pena de muerte?"
Eso fue por el año 2003. Después los compadritos y tocayos Kahwagi y González Martínez saldrían de la greña y se sacarían la mugre mutuamente, pues está visto que nunca dos egos han podido más que uno.
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Marga Britto. Aprendiz de Madre, Malabarista del Tiempo, Exiliada por Opción, Cuestionadora de todo, Objetora de muy poco, Activista de Closet, Escritora Crónica. Marga nació y creció en la ciudad de Tijuana, México. Licenciada en Comunicación egresada de la Universidad Iberoamericana. Actualmente radica en la ciudad de Pasadena, California, junto a su esposo y su hija de tres años y es editora del sitio www.clubdelilith.com











Pero hay que observar las reglas: