
TEGUCIGALPA.- El presidente Porfirio Lobo dijo que su gobierno intenta alcanzar un arreglo con los familiares de las 357 víctimas del incendio de la granja penal de Comayagua, a través de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
"Es mejor un arreglo amistoso que cruzar todo un camino largo", afirmó el gobernante en un comunicado.
"Reconocemos la pérdida de las familias (de los reos) y es importante resarcirlas, aunque no recuperarán a sus seres queridos".
Lobo informó haber pedido a la CIDH dialogar con la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Ana Pineda, el canciller Arturo Corrales y las autoridades "que sean necesarias para que logremos un arreglo con los parientes de los fallecidos".
El mandatario criticó los reclamos de algunos sectores políticos opositores de que su gobierno no ha resuelto los problemas de hacinamiento y estructuras físicas de las 24 cárceles que hay en Honduras.
"Criticar es fácil, pero cuando esos grupos dirigieron o fueron parte del gobierno, y podrían adoptar decisiones sobre el caso, no lo hicieron, ni resolvieron nada", subrayó.
El presidente anunció que realiza operativos administrativos rápidos para constatar la situación de todos los centros penales del país.
Por otro lado, agradeció "el apoyo y la solidaridad internacional" que Honduras ha recibido a causa de la tragedia de parte de Estados Unidos, Chile, México, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Taiwán, Argentina, Francia, Israel, Japón, Perú, la Unión Europea y Venezuela.
Esos países han enviado medicinas, médicos y fotógrafos forenses, odontólogos, antropólogos, arqueólogos, bioquímicos, sicólogos y especialistas en solucionar crisis sociales.
La ayuda tiene como fin acelerar la tarea de identificar a las víctimas mortales para ser entregadas a sus familias. Hasta ahora, unos 14 cuerpos han sido llevados por sus parientes para ser sepultados en sus lugares de origen.











Pero hay que observar las reglas: