
Por Eva Vergara
Santiago de Chile, Chile - Organizaciones sociales de Aysén le doblaron la mano al presidente Sebastián Piñera, que el lunes envió dos ministros a la zona para abordar los problemas que afectan a esa austral región, aunque mandó a solo uno de los solicitados.
Simultáneamente, el gobierno ordenó a la Intendenta (gobernadora) regional, Pilar Cuevas, querellarse judicialmente contra una veintena de ayseninos detenidos en las protestas de la semana última, que se repitieron en la madrugada del lunes con enfrentamientos entre manifestantes y policías, que reprimieron con gases lacrimógenos los desórdenes.
"La movilización sigue. Nosotros queremos ministros que puedan decidir y el ministro de Hacienda es en definitiva quien corta (decide), es el ministro en quien chocan todos los grandes temas", dijo a la Associated Press Iván Fuentes, vocero de la veintena de organizaciones sociales y gremiales que conducen las manifestaciones que estallaron hace ya dos semanas.
Las protestas se iniciaron en Puerto Aysén, 1.680 kilómetros al sur de Santiago, y se han extendido por la mayor parte de la región, de 108.000 hectáreas y 105.000 habitantes. En la madrugada del lunes los camioneros cortaron las rutas a Coyhaique y hacia el vital aeropuerto de Balmaceda.
Los ayseninos exigen una rebaja en los precios de los combustibles, 50% más altos que en Santiago, un sueldo mínimo superior a los 350 dólares; jubilación regionalizada; estabilidad laboral para los empleados públicos, mejoras en la salud y la educación, una universidad y un hospital regionales, y cuotas de mar para repoblar el fondo marino.
Tras un fallido diálogo el jueves último con el subsecretario del Interior, los dirigentes exigieron para el lunes la presencia de los titulares de Salud, Energía y Hacienda, pero Piñera envió al de salud, Jaime Mañalich, y al de Transporte, Pedro Errázuriz.
Fuentes se quejó de que en Aysén "somos un lugar de engorda", porque las empresas salmoneras se llevan el salmón por mar a la décima región para faenarlos allá, porque aquí el combustible es más caro, porque salir de la región con los productos procesados es una tortura...es más fácil y barato llevárselos por mar" a la décima región.
"El Estado tiene que crear las condiciones para que el empresario se interese en procesar sus productos aquí y eso es lo que estamos reclamando, al menos una parte", añadió.
Aclaró que no se trata de un reclamo contra el actual problema, porque los problemas se arrastran hace décadas.
Sobre las afirmaciones de la víspera del ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, que recordó que Aysén es la región que más creció el año pasado, un 19,2%, y la que tiene menos desempleo, un 4,2%, Fuentes dijo que "hay muchas más producción que empleo, y muchos empleos son mal pagados".
Una más de las señales de descontento la expresaba un letrero que un manifestante portaba durante una marcha en Puerto Aysén, el domingo por la tarde: "Argentina, adóptanos".
Por su parte, Mañalich dijo que tratará con los dirigentes como adelantar medidas incluidas en el "Plan Aysén", firmado el 2011 por Piñera: adelantar la construcción de un hospital, de un centro de diálisis, de una unidad oncológica y de anticipar el envío de equipos.
Respecto a la idea expresada el domingo por Hinzpeter de continuar la construcción de la carretera austral, Fuentes opinó que "cuando se termina la carretera, quedan todos los viejos cesantes, el costo de la vida sigue siendo muy alto, el costo de los combustibles nos sigue maltratando, nuestros hijos tienen que ir a estudiar afuera, cuando se nos enferma alguien, hay que sacarlo en avión...por esa nuestra lucha es tan profunda".










