
Cuando un hispano blanco, voluntario para la vigilancia del barrio, admitió a la policía que había matado a tiros a un adolescente afroamericano desarmado y la policía aceptó su declaración como en defensa propia, era como si "le quitarán la costra a la herida" a Sanford, Florida.
"Los oficiales no están actuando. Es el liderazgo," dijo a The Huffington Post la pastora Lowman Oliver de la Iglesia Bautista Misionera de St. Paul en Sanford. "Cuando eres el receptor de un trato diferente, le estás quitando la costra a la herida. Podemos revisar el pasado... se puede rastrear hasta donde los afro-americanos eran tratados como si fueran propiedad."
La tensión que se ha evidenciado a raíz del asesinato de Trayvon Martin de 17 años no es entre afroamericanos y latinos, o entre afroamericanos y blancos, opinan residentes y líderes comunitarios. Es una herida fresca en el conflicto entre la comunidad afroamericana y su policía.
Sanford se encuentra en la frontera con Orlando, casi en medio de la parte central de Florida. La página en Internet de la ciudad pinta un retrato idílico de cenadores, galerías y espacios verdes.
"Sanford, una de las ciudades incorporadas más antiguas de Florida central, está adornada con calles de ladrillo bien delineadas, robles imponentes, fachadas de tiendas elegantes y casas victorianas espaciosas del siglo XIX. El centro, que alguna vez contaba con una tienda para alimentar animales y vendedores de artículos de mercería, ahora exhibe tiendas antiguas, restaurantes y galerías de arte..."Sin embargo, el mes pasado se fracturó lo que algunos residentes describen como la paz frágil entre la policía de la ciudad y la comunidad afroamericana cuando, según las autoridades, George Zimmerman mató a Martin a disparos.
La ciudad ahora a añadido un enlace a su página en Internet -que conduce a información acerca de la investigación sobre Martin. Incluye una carta abierta del administrador de la ciudad, y tiene enlaces a las grabaciones de la llamada de emergencia al 911. Las llamadas a su vez han causado fricción y han sido tema de controversia sobre la forma en que se manejó el caso, después de que se dieron a conocer.
Esto es lo que se sabe: Zimmerman de 28 años, cuyos vecinos han dicho que "tenía una fijación del crimen enfocada a los afroamericanos jóvenes," estaba realizando sus rondas en su comunidad privada en busca de algo fuera de lugar. Llamó al 911 para reportar a una persona "muy sospechosa, caminando." Zimmerman siguió a la persona -Martin- a pesar de que el operador le exhortó que no lo hiciera.
Zimmerman tenía una pistola de 9mm. Martin tenía una bolsa de Skittles, una lata de té frío y un teléfono móvil.
Unos minutos después Martin yacía muerto.
Se ha convocado a un gran jurado estatal. El Departamento de Justicia de Estados Unidos también ha intervenido para conducir su propia investigación.
La policía ha ayudado inadvertidamente a encender el trasfondo racial del caso al describir inicialmente a Zimmerman simplemente como blanco. Sin embargo, su padre intercedió para afirmar que su hijo realmente es hispano, y de ninguna manera racista."George es una minoría que habla español con muchos amigos y familiares afro-americanos," escribió Robert Zimmerman en una declaración de una página que fue enviada al diario Orlando Sentinel. "Él sería el último en discriminar por razón alguna."
Pero la declaración hizo poco para calmar el malestar en Sanford, donde los afro-americanos conforman cerca del 30 por ciento de los residentes, los hispanos 20 por ciento y los blancos no-hispanos 57 por ciento.
Miembros de la comunidad afro-americana allí consideran que el trato que se le ha dado a Zimmerman es un incidente más en la larga lista de incidentes en los que los afroamericanos no han recibido el mismo grado de justicia. Recuerdan el caso de Travis McGriff, asesinado a tiros por guardias de seguridad blancos en 2005-uno, hijo de un oficial de policía veterano de Sanford; el otro, un voluntario del departamento. Ambos guardias fueron absueltos.
Recientemente también se encuentra la golpiza que recibió un indigente afroamericano por parte de un adolescente blanco. La golpiza fue grabada en video. La policía espero siete semanas para atrapar al sospechoso-el hijo de un teniente de la policía de Sanford.
"No es la primera vez que se ha cuestionado el juicio del departamento de policía," le dijo a The Huffington Post el reverendo L. Ronald Durham de la Iglesia Bautista de la Amistad en Daytona Beach, Florida, quien también tiene a residentes de Sanford en la congregación, "lo que parece indicar, por lo menos en el pasado reciente, es que ha habido un historial de cosas que no se han abordado en casos donde el perpetrador es blanco y la víctima es afro-americana."
Muchos están protestando, exigiendo que Zimmerman sea arrestado y que el comisario Bill Lee Jr. renuncie. El miércoles, la comisión le otorgó un votó de "moción de censura" a Lee.
El caso a acaparado la atención a nivel nacional. Durham está trabajando con el reverendo Al Sharpton para organizar una marcha en Sanford el jueves en apoyo a la familia de Martin.
Pero los miembros de la comunidad afirman que la ira sobre la muerte de Martin no se ha dirigido a los latinos.
"De ninguna manera. De ninguna manera," el pastor Oliver, le dijo a The Huffington Post. La tensión racial no es un problema entre las minorías de Sanford, afirmó. "No entre los afro-americanos y los hispanos. Eso ni siquiera existe, creo yo, para la mayoría en Sanford. No lo creo."
En ese sentido, varios afro-americanos e hispanos están de acuerdo.
"Yo lo veo como un caso aislado," le dijo a The Huffington Post el agente de bienes raíces José Rodríguez. "Yo no conozco ningún tipo de fricción entre las razas. No lo veo."
Peter Vivaldi, representante de la Coalición Evangélica Latina Nacional de Florida está uniendo fuerzas con los pastores de Sanford en un intento de exigir justicia para la familia de Trayvon Martin.
"Estamos viendo que la comunidad religiosa se está uniendo, los líderes cívicos se están uniendo, así es que estoy intentando integrarme para que sepan que los apoyamos," dijo Vivaldi a The Huffinton Post.
Pero la tensión con la policía es muy real, afirman los residentes de Sanford. Y la muerte de Trayvon Martin se ha vuelto un tema de convergencia para la comunidad afro-americana para insistir en el cambio.
"No nos van a tratar como si no fuéramos seres humanos," dijo Oliver.











Pero hay que observar las reglas: