
San Salvador .- La Fiscalía General de la República (FGR) de El Salvador investiga a ocho militares detenidos y a un civil, acusados del supuesto robo de más de siete mil granadas de uso privativo de la Fuerza Armada. "Estamos valorando casi una cantidad de siete mil granadas que son las comercializadas y que se les está siguiendo la pista", confirmó a medios locales el fiscal del caso, Ramón Guerrero.
Los nueve implicados fueron detenidos el viernes pasado por el presunto robo de las armas explosivas e incluso de cohetes law.
Entre los detenidos figuran un capitán, tres sargentos, dos cabos, dos soldados y un civil, y de acuerdo con la Fiscalía, algunos de ellos ya habían enfrentado otros juicios.
Según Guerrero, los detenidos eran los responsables de destruir las armas que ya no servían y estaban asignados en el Polvorín El Ángel, en el sureño departamento de La Paz, unos 40 kilómetros de la capital.
"Los militares simulaban que destruían una cierta cantidad de granadas, mientras otras las escogían porque estaban en buen estado" y por la noche las sacaban del polvorín para venderlas.
De acuerdo con el fiscal general, Romeo Barahona, los militares que enfrentan la justicia por tráfico de armas y agrupaciones ilícitas tendrían relación con bandas criminales.











Pero hay que observar las reglas: