
Guatemala.- Los guatemaltecos revivieron la tradición de la Semana Santa con visitas a los principales sitios turísticos y un desbordado fervor religioso en las imponentes procesiones que recrean la pasión y muerte de Cristo.
Parte de la población aprovechó el feriado y desde la víspera viajó a sus lugares de origen en el interior del país y a lugares de interés turístico y descanso, en tanto que muchos optaron por la "fiesta de verano" en playas públicas y balnearios.
Los devotos guatemaltecos, por su parte, participaron en las multitudinarias y solemnes procesiones de Jueves Santo, de las cuales las más concurridas y espectaculares se montan en la capital y en la colonial ciudad de Antigua Guatemala.
Se estima que unos 220 cortejos procesionales se realizarán entre el jueves y viernes Santo sólo en la ciudad de Guatemala, mientras que en Antigua Guatemala (45 kilómetros al oeste de la capital), las procesiones atraerán esta semana a casi un millón de visitantes.
En 2008, el gobierno declaró a las Procesiones de Semana Santa como "Patrimonio Cultural Intangible de la Nación", un paso previo para conseguir el nombramiento de Patrimonio de la Humanidad concedido por las Naciones Unidas.
Los cortejos procesionales son acompañados por una banda de músicos -bronces, maderas y timbales- que interpretan música sacra y las sentidas marchas fúnebres, que marcan el lento compás de los cargadores de las pesadas andas.
Las más solemnes y numerosas procesiones se cumplen este jueves y viernes en la zona uno, centro de la ciudad de Guatemala, donde miles de católicos, curiosos y visitantes del interior, desbordan las calles.
Las procesiones más tradicionales llegan a contar con más de seis mil fieles o "devotos cargadores", quienes se turnan para llevar el anda en hombros, cada cierto tiempo, durante un largo y pausado recorrido.
Los devotos cargan las andas de gran tamaño con las veneradas imágenes de Cristo, que salen de sus iglesias y luego de horas de lento trayecto por las calles de la ciudad de Guatemala retornan a sus altares.
Las andas -plataformas de madera fina trabajada en forma artística, que miden más de 10 metros de largo-, son llevadas en hombros de manera simultánea por alrededor de un centenar de devotos, conocidos popularmente como "Cucuruchos".
Muchas familias viajan desde el exterior –sobre todo de Estados Unidos- sólo para "cargar" en las procesiones de sus iglesias de preferencia.
Los "turnos" o tiempos para llevar en hombros las andas tienen un costo y se deben reservar meses antes.
Los llamados "Cucuruchos" se visten con túnica de colores morado y blanco. En el atuendo sobresale el "capirote", un gorro picudo que distingue a los "cargadores" de las andas, cuyos turnos familiares se heredan de generación en generación.
La jornada del Jueves Santo transcurrió sin incidentes, indicaron las autoridades, que cerraron al tránsito vehicular numerosas calles del recorrido de las multitudinarias procesiones, lo cual generó un tráfico pesado en especial en la zona centro de la ciudad de Guatemala.











Pero hay que observar las reglas: