
Lima.- El ex presidente peruano Alejandro Toledo (2001-2006) pidió al gobierno del mandatario Ollanta Humala "no ceder al chantaje" de Sendero Luminoso, que secuestró el pasado lunes a 36 trabajadores del proyecto gasífero Camisea.
El ex gobernante enfatizó que "Perú no puede ser rehén ni de los terroristas ni de los narcotraficantes. La democracia, esa que defiendo con todas mis energías, no puede ceder al chantaje o al secuestro".
"En eso yo apoyo al presidente Humala. No se puede secuestrar, chantajear y pedir recompensas poniendo en riesgo la vida de personas inocentes", dijo a periodistas el líder del opositor partido Perú Posible.
Sendero Luminoso secuestró el pasado lunes a 36 trabajadores de Camisea en el poblado de Kepashiato, en el suroriental departamento del Cusco, para exigir la excarcelación de Eleuterio Flores Hala, alias "Camarada Artemio".
La ex defensora del Pueblo, Beatriz Merino, reclamó por su parte una rápida acción del Estado para buscar la liberación de los rehenes que permanecen en algún lugar del distrito de La Convención, en el Cusco.
"En este caso se trata de una cosa mucho más audaz y delincuencial. Invoco al Ministerio del Interior y a otros sectores a poner todos los recursos para que estas personas sean recuperadas y los responsables de su plagio sean sancionados", dijo Merino.
Añadió en declaraciones a una radioemisora local que, a su juicio, los dos principales enemigos de la sociedad peruana son el narcotráfico y el terrorismo.
Los trabajadores secuestrados, que laboran para empresas contratistas del proyecto gasífero Camisea, dormían en distintos hoteles de Kepashiato, desde donde fueron sacados por la fuerza por los senderistas, según la versión policial.
Los miembros de Sendero Luminoso reclaman la liberación del "Camarada Artemio", quien fue apresado el mes pasado y confinado en la Base Naval del puerto de El Callao, en la zona poniente de Lima.
Según el Ministerio de Defensa, apenas ocurrido el secuestro se constituyó un comando unificado de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional que tomó este caso "con la discreción y reserva que se requiere en un asunto de esta delicada naturaleza".
"Las Fuerzas Armadas han desplegado mil 500 efectivos, quienes han acordonado la zona con el objetivo de aislar a los delincuentes narcoterroristas que mantienen retenidos a los mencionados trabajadores", indicó.
El gobierno, según un comunicado del Ministerio de Defensa, adoptará todas las medidas necesarias para salvaguardar el derecho constitucional a la vida, la libertad y la seguridad de los rehenes y pidió mantener la calma.
Este jueves, el ministro de Defensa, Alberto Otárola Peñaranda, se trasladó a la zona para supervisar el operativo desplegado por las fuerzas del orden.











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